Humor. Del “principiante” al “me venden”: los parches insólitos que evalúa la FIFA para el Mundial
La casa madre del fútbol estudia identificar a debutantes, transferibles y futuros padres con insignias inspiradas en los carteles de los autos.
Inspirada en los carteles con la palabra "principiante" que se colocan en las lunetas de los autos de quienes recorren sus primeros metros por las calles argentinas, la FIFA decidió incorporar un parche especial en las camisetas de los jugadores que disputarán por primera vez un Mundial de fútbol. La insignia lleva el número 26 de fondo, una imagen de la Copa y, debajo, la palabra "debut", para indicar que se trata de un novato en la máxima competencia del fútbol mundial.
Si bien la insignia ya está aprobada, todavía no se decidió el lugar de la casaca donde será colocada. La intención inicial es ubicarla en la espalda, bien visible, a la altura de la zona cervical, para advertir a los jugadores rivales que llegan desde atrás que se aproximan a futbolistas primerizos, tal como ocurre con los autos, y de ese modo tomar precauciones, como en su aplicación vial. Sin embargo, en el fútbol las aproximaciones también se dan de frente, por lo que el novato también debería llevar el parche en el pecho con la misma finalidad.
«Cuando uno se encuentra con un automovilista principiante sabe que debe cuidarse, porque puede realizar maniobras impredecibles, como poner el guiño al revés o no ponerlo nunca, frenar de golpe en medio de una autopista, girar en “U” en una avenida, conducir en zigzag, salir marcha atrás en un semáforo o avanzar sobre zonas peatonales. En definitiva, hacer cosas que hacían los automovilistas chinos cuando saltaron de las bicicletas a los autos», señala un dirigente de la FIFA.
Los jugadores novatos en un Mundial también pueden tener ese tipo de comportamientos imprevistos, como tirar rabonas, túneles o bobas, y el parche de debutante tendría como objetivo que el rival tenga contemplaciones frente a este tipo de recursos artístico-futbolísticos y no los levante de un patadón.
La novedosa iniciativa de la FIFA sería la primera de otras similares destinadas a dotar de parches especiales a los jugadores, inspirados en la cartelería de los automóviles argentinos. Ya estaría en carpeta otra insignia, que se luciría en partidos disputados en países con altos niveles de inseguridad y en la que se leería «No tengo auxilio». Este distintivo está destinado a evitar que los ladrones de ruedas de repuesto —una práctica muy difundida en Argentina— intenten ingresar en los estacionamientos de los clubes donde los jugadores dejan sus autos para subir a los colectivos oficiales.
«Con esta leyenda bien visible en las camisetas, los jugadores juegan más tranquilos porque confían en el poder disuasorio de estos carteles colocados en la indumentaria, aunque puede que su efecto se diluya en camisetas con alta densidad de sponsors, ya que se produce un fenómeno de contaminación visual que impide que el mensaje llegue de manera efectiva a los ladrones de ruedas de auxilio», reflexionó un dirigente de un club del conurbano.
Otra insignia automovilística, más cálida, en estudio apunta a llegar al corazón de los jugadores fajadores, con la finalidad de que tengan algún tipo de contemplación hacia algunos de sus pares que están viviendo un momento especial. Se trata del parche FIFA «Bebé a bordo», que se colocaría en las camisetas de futbolistas que están en camino de ser padres.
Finalmente, el más polémico de los parches de la FIFA sería el que portarían los jugadores que no serían tenidos en cuenta por los entrenadores para una nueva temporada y que, por lo tanto, ingresarían en los mercados de pases de sus respectivas ligas. El parche «Me venden» sería llevado en la espalda por los futbolistas en condición de negociables e incluso podría estar acompañado por el número telefónico del club. No conformes con esta estrategia comercial, algunos dirigentes van más allá y consideran que los jugadores prescindibles podrían posar para la foto oficial del partido con un cono naranja en la cabeza, tal como ocurre con los autos ofertados en la vía pública.
Frente a las críticas que sostienen que se trata de una iniciativa mercantil que «recuerda a los tiempos de la esclavitud», los dirigentes que la impulsan aseguran que, por el contrario, lo que se busca es transparentar el mercado de pases, exponiendo a la luz del sol a los jugadores que revisten la condición de transferibles. «Incluso les hacemos un favor a los jugadores que tienen muchas ganas de conseguir un nuevo club», agregó la fuente.
Las camisetas, en general, y las mundialistas, en particular, son soportes tentadores para parches e insignias diversas, pero, como en todos los órdenes, hay que tratar de evitar los excesos.

