Más marco que juego. Previsible y sin ideas, las claves de un Talleres que dejó pasar una gran chance
El equipo que dirige Carlos Tevez perdió este jueves de local frente a Boca porque careció de ideas y mostró falencias en su juego en un partido que tuvo más marco afuera que fútbol adentro.
Talleres perdió este jueves en un Kempes repleto frente a Boca un partido en el cual presentó carencias en su juego y así no pudo aprovechar una posibilidad de prenderse bien arriba en la tala de la Zona A del Torneo Apertura. La derrota de la "T" fue previsible, le faltó juego y cambió tarde para intentar lograr ese resultado y esa ratificación de certezas que necesitaba.
Previsible y sin ideas en Talleres y Boca
Talleres y Boca armaron un partido chico durante un largo rato. La historia del marco más grande que el cuadro se prolongó más de la cuenta. Entre las carencias de juego y de sorpresa de Talleres y el conformismo de Boca, se hizo un encuentro muy lejano a la expectativa de un estadio con 57 mil personas y con ambas hinchadas en un hecho excepcional.
Los arranques de un Rick sin final y un tiro bombeado de Schott, por un lado, el tiro de Aranda que exigió a Herrera y un cabezazo de Bareiro, que rebotó en Catalán y salió apenas alto, por otro, fueron lo más entretenido en ese partido previsible. Talleres no llegó, pero tampoco tuvo juego. Cristaldo estuvo muy solo, lejos de Galarza, sin que hubiera alternativas.
Cambios y aciertos en Talleres y en Boca
Tevez mandó a la cancha a Sforza; luego, a Dávila y a Valoyes. Úbeda metió a Paredes, quien marcó diferencias, y a Ascacíbar, pero el partido cambio en un descuido de Talleres.

Aranda recibió a espaldas del doble cinco albiazul, el pase fue para Merentiel y la habilitación fue justa para Bareiro que hizo un pase a la red. No hubo más diferencias. Talleres tampoco pudo vulnerar a Brey con Valoyes y Dávila. Un cabezazo de Depietri contenido por el arquero xeneize resultó lo más peligroso. Fue un choque permanente. Boca hizo un negocio grande con una mínima inversión.



