Mundial en cordobés. El Pirata que quiere convencer al Cuti Romero de llevar un canto de Belgrano al Mundial
Sigue con los festejos del Belgrano campeón del Torneo Apertura 2026 y la canción "porque tengo la ilusión" sigue siendo tema de conversación.
La puerta del hotel Origin se convirtió durante varios días en una especie de peregrinación argentina. Familias enteras, grupos de amigos, coleccionistas de autógrafos y fanáticos de Messi pasaban horas esperando alguna señal de la selección. Algunos buscaban una foto. Otros una firma. Unos pocos, algo más ambicioso.
Entre ellos apareció Alejandro Lacroix, un hincha de Belgrano que llegó hasta Kansas City con una misión particular: lograr que Cristian Romero escuche una propuesta nacida en Alberdi y, quién sabe, la lleve hasta el vestuario de la selección argentina.
La idea no tenía nada que ver con cuestiones tácticas ni futbolísticas. Era mucho más simple. O mucho más compleja, según se mire. Alejandro quería que el "Cuti" conociera el canto que acompañó a Belgrano durante la campaña que terminó con la obtención del Torneo Apertura 2026 y que todavía sigue sonando en cada reunión de hinchas piratas.
Con una bandera en la mano y el entusiasmo intacto de quien sigue festejando el campeonato, tomó el micrófono de La Voz y lanzó su mensaje. "Cuti, escuchame un minuto. Esta es la canción que tiene que cantar todo el pueblo argentino. Es el himno de Belgrano", aseguró.
La presentación siguió con el orgullo de quien siente que está representando algo más grande que a sí mismo. "Este pueblo tiene aguante. Este pueblo tiene historia. El aguante acá nos sobra. Es distinto a los demás... ", remarcó mientras señalaba el hotel donde se alojaba la selección. La letra termina con el clásico "porque tengo la ilusión... de salir campeón", que tanto sonó en los estadios en los que Belgrano jugó en 2026.
La escena tenía algo de improbable y algo de profundamente cordobés. Mientras alrededor se hablaba de Messi, de Scaloni o del próximo partido del Mundial, Alejandro insistía con una idea que mezclaba a Belgrano, al "Cuti" Romero y a la selección argentina. El destinatario de su mensaje no era casual. Cristian Romero es uno de los grandes símbolos cordobeses dentro del plantel campeón del mundo y, para muchos hinchas de Belgrano, una especie de embajador permanente del club cada vez que se pone la camiseta argentina. Por eso Alejandro fue directo al punto.
"Y que juegue a lo Messi. Acá estamos alentando... los noventa minutos sin parar", seguía cantando antes de llegar al clímax.
"Y el día menos pensado yo voy a estar a tu lado, porque tengo la ilusión de levantar la cuarta. Dale selección. Dale selección. Dale selección".
La adaptación surgió naturalmente. El canto que acompañó a Belgrano en su camino al título ahora aparece reciclado para empujar a la selección en busca de otra Copa del Mundo. En la cabeza de Alejandro, las dos historias conviven sin problemas. Su presencia en Kansas City también tiene una historia detrás. Contó que trabaja desde hace cuatro décadas en la empresa Pritty y que hace un par de años comenzó a cumplir el sueño de seguir a la selección en distintos torneos y competencias.
"Fui sumando de a poco. Hace dos años empecé con esta locura de venir y bueno, acá estamos", relató. Como muchos hinchas argentinos que desembarcaron en Estados Unidos para el Mundial, tuvo que hacer cuentas y buscar alternativas para abaratar costos. La solución fue alojarse lejos del centro de la ciudad. "Nada más que alquilé lejos de Kansas City por los costos", explicó. El problema apareció después. "Estoy como a 30 kilómetros, así que me estoy gastando toda la moneda en los Uber", bromeó. Nada de eso parece quitarle entusiasmo. Durante los días previos al partido se lo vio recorriendo los alrededores del hotel, participando de los encuentros de hinchas y compartiendo charlas con argentinos que llegaban desde distintos puntos del país y del mundo. En medio de esa experiencia apareció otra historia con acento celeste. Antes de viajar se cruzó con Ramiro Hernandes, uno de los futbolistas del Belgrano campeón, en un encuentro que terminó alimentando todavía más el clima de festejo que acompaña a los piratas desde la consagración.
"Cuando salía de viaje para Miami lo encontré a Rami. Apenas lo vi le pregunté si venía para acá y me dijo que no, que iba hasta Miami", recordó.
La respuesta fue inmediata. "Le dije que iba a ir al hotel a decirle a Scaloni que cualquier cosa, si le hace falta uno, que está cerca", contó entre risas.
El comentario resume bastante bien el estado de ánimo que atraviesa a buena parte del mundo Belgrano. El campeonato sigue apareciendo en cada conversación. Sigue colándose en cada viaje. Sigue siendo tema obligado incluso en un Mundial donde la atención parece concentrarse únicamente en la selección.
Quizá por eso la propuesta de Alejandro no resulta tan extraña como parece. Los mundiales también están hechos de pequeñas historias, de obsesiones futboleras y de hinchas que aprovechan cualquier oportunidad para hablar de su club.
Mientras los jugadores descansaban en el hotel Origin y los fanáticos se acomodaban detrás de las vallas para intentar conseguir una foto, él seguía sosteniendo la misma ilusión: cruzarse con el "Cuti" Romero y convencerlo de llevar un pedazo de Alberdi al vestuario argentino. No se sabe si el mensaje llegó a destino. Tampoco si alguna vez el plantel cantará esa canción. Pero Alejandro ya consiguió algo importante: demostrar que el campeonato de Belgrano sigue viajando por el mundo. Y que, al menos para algunos hinchas, la fiesta todavía no terminó.

