La Voz en el Mundial. Qué piensan O'Reilly y Saka, de Inglaterra, sobre un posible duelo contra Argentina en semifinales
Los futbolistas atendieron a la prensa este jueves en Kansas City y hablaron del duelo con Noruega y de ese posible choque en semis.
Todo en orden. Todo en calma. Todo a tiempo. Todo muy inglés en el centro de entrenamiento del Kansas City FC, donde la selección abrió su puertas a los medios de comunicación. Entre ellos, La Voz. Es que antes de que ruede la pelota, antes de que Argentina enfrente a Suiza y antes de que Inglaterra se juegue la clasificación contra Noruega, la semifinal que todo el mundo imagina ya se coló en las charlas. Bastó que aparecieran Nico O'Reilly y Bukayo Saka frente a los micrófonos para que las primeras preguntas dejaran de lado el próximo partido y viajaran unos días hacia adelante. Hacia un posible cruce con la selección de Lionel Messi.
La escena ocurrió este jueves por la mañana en el predio del Kansas City FC. Allí estuvo La Voz y comprobó algo que se repite desde que comenzó el Mundial: Argentina ya no es solamente un candidato. Es el rival del que todos hablan. El equipo que nadie quiere subestimar. El que aparece en la cabeza de los adversarios incluso cuando todavía quedan 90 minutos -o más- por jugar.
Pero si algo demostraron los futbolistas ingleses fue que no están dispuestos a caer en la trampa de mirar demasiado lejos. "Primero tenemos que ganarle a Noruega. Tenemos que ganarnos esa oportunidad de jugar contra Argentina o Suiza. Ese es nuestro foco", respondió Saka cuando le preguntaron por la posibilidad de enfrentar al campeón del mundo en semifinales.
La respuesta fue casi calcada a la de Nico O'Reilly. El volante del Manchester City también frenó cualquier intento de anticipar un duelo con Messi. "No estamos pensando tan adelante. Vamos partido a partido. Todo el foco está puesto en Noruega", explicó.
Fue una manera elegante de esquivar una pregunta que seguramente volverá a aparecer si Inglaterra supera a los noruegos. Porque el planeta fútbol ya empezó a jugar esa semifinal imaginaria. Los hinchas hablan de Argentina-Inglaterra. Los periodistas preguntan por Argentina-Inglaterra. Pero los protagonistas prefieren mantener los pies sobre la tierra.
Eso no significa que no exista respeto.
Cuando le pidieron una opinión sobre Lionel Messi, O'Reilly no dudó un segundo.
"Es un gran jugador. Para mí es el mejor del mundo y está haciendo un gran Mundial". La frase resume bastante de lo que genera el capitán argentino en esta Copa del Mundo.

A los 39 años, Messi sigue rompiendo cualquier lógica. Llegó a Estados Unidos rodeado por las preguntas de siempre: si sería su último Mundial, si el físico le respondería, si todavía podía marcar diferencias frente a selecciones cada vez más veloces. Respondió de la única manera que conoce. Jugando.
Arrancó con un triplete frente a Argelia en Kansas City, manejó los tiempos en la fase de grupos, apareció otra vez cuando el equipo lo necesitó y fue decisivo en la inolvidable remontada contra Egipto. Ya suma cinco goles, conduce a una selección que volvió a crecer en los momentos más difíciles y transmite la sensación de que todavía guarda algo más para las instancias decisivas.
Ese recorrido explica por qué hasta los rivales hablan de él con admiración. Aunque Inglaterra también llega llena de confianza. Saka dejó otra frase que refleja el estado de ánimo del plantel dirigido por Gareth Southgate cuando le preguntaron si Inglaterra era el mejor equipo del Mundial.
"Sí. Porque es mi opinión, ja", respondió entre sonrisas. No fue una declaración soberbia. Fue una muestra de la convicción con la que viven este torneo. Los ingleses vienen de eliminar a México en uno de los partidos más emocionantes del campeonato y creen que esa victoria fortaleció todavía más al grupo. "Creemos en nosotros y en nuestro cuerpo técnico. El espíritu del equipo está muy alto", explicó el extremo del Arsenal.
O'Reilly fue por la misma línea. "Tenemos mucha confianza. Creemos en nuestras capacidades", sostuvo antes de destacar el desafío que representa enfrentar a Erling Haaland y Noruega.
Los ingleses saben que primero deberán resolver ese obstáculo. Y que recién después podrán pensar en Messi. Del otro lado ocurre exactamente lo mismo. La selección de Lionel Scaloni tampoco puede distraerse. Suiza llega fortalecida después de eliminar a Colombia por penales y ya demostró, durante todo el torneo, que sabe competir contra cualquiera. En un Mundial que viene derrumbando pronósticos, mirar más allá de los cuartos de final puede ser un error demasiado caro. Sin embargo, hay imágenes que hablan por sí solas.
Los periodistas de distintos países insistieron una y otra vez con la misma pregunta. No era sobre Noruega. Tampoco sobre Suiza. Era sobre Argentina. Quizá porque el campeón del mundo volvió a instalar esa sensación que ya había construido en Qatar: cuando Messi está en la cancha, cualquier historia parece posible.
Y también porque, aunque nadie quiera admitirlo públicamente, el partido que millones de personas ya tienen marcado en el calendario no es Inglaterra-Noruega ni Argentina-Suiza. Es esa semifinal que todavía no existe, pero que ya empezó a jugarse en cada conferencia de prensa, en cada charla de café y en cada rincón de este Mundial que sigue girando alrededor del mismo nombre. Lionel Messi.




