Título. El orgullo del hijo del campeón: Emiliano Cuciuffo y el legado de su padre, a 40 años de la gloria en México 1986
A cuatro décadas del histórico título mundial de la Selección, "Emi" rememoró a su padre, sus grandes jugadas, el día que conoció a Maradona y la experiencia única de haber sido dirigido por su papá en Huracán de barrio La France.
En el eterno mundo de la selección argentina, José Luis Cuciuffo sigue siendo el tipo que intimida y se come crudo a Inglaterra y Alemania. Sale altivo y con el pecho inflado, después de su recuperár y sale disparado para entregarle el pase que merece Diego Maradona, como ante Bélgica. El tipo que está sentado a la derecha del “10” y de Bilardo.
En la familia que formó, está en corazón y alma. Es la persona del tipo agradecido y humilde que el mundo del fútbol conoció y que fue tan crack como el temerario defensor que se fue de gira un 11 de diciembre de 2004. "Emi" tiene los cuadros de su padre mientras Lena lo deja, su pequeña hija que luce la camiseta de su abuelo. Igualito que Boris, su otro hijo.
Emiliano recibe a La Voz y permite conocer más de esos momentos que fue viviendo con el correr de los años y que supo contarle su viejo de todo lo vivido con esa selección y del legado que dejó como jugador surgido en Huracán de barrio La France y Talleres, con paso por Chaco, pases a Vélez, Boca, Reims y Nimes, regreso al país con Belgrano. Y el privilegio de haber sido dirigido por su propio padre en Huracán de barrio La France en 2001, en un Argentino B de AFA.


“La verdad es un orgullo y estoy muy agradecido. Porque pasan los años, y lo siguen teniendo presente. A mi viejo lo han recordado, como se merece. Estoy muy contento y muy agradecido por eso”, dijo Emiliano, que es un reconocido odontólogo.
-El recuerdo es tan fuerte como de la persona, dicen quienes tuvieron el privilegio de conocerlo...
-Cuando me preguntan si soy hijo de José Luis, todos me hablan muy bien de él como persona. Es lo que siempre decía, ¿no? A él, le importaba que lo recuerden por la persona que era, más que lo que logró. Lo quería todo el mundo, se prodigaba con todos, su humildad lo precedía. Debe estar contento por eso. Cuando él salió campeón tenía, estaba por cumplir 3 años. Así que era chiquito. Pero muchas personas nos envían fotos y artículos de mi viejo. Amigos de cuando jugó en Francia. Me mandan fotos de la nada, por Instagram. Fotos que nunca había visto. Yo siempre, muy agradecido porque me comparten esas cosas. Por ejemplo, la página de Maradona siempre, siempre, le hace homenaje, también. Es increíble. Es un Mundial que muchas generaciones lo hicieron parte de su vida. Mi viejo fue importante. Quitaba y le daba pases al Diego, habilitaba a Valdano, participó de los goles a los ingleses, siendo el segundo el gol del Siglo, y de los Mundiales. Arranca la jugada, recupera la pelota y se la da a Enrique, que luego, se la pasa a Maradona.


“Fue el mejor defensor.” Lo dijeron Maradona, Brown y Ruggeri, entre otros.
-Nunca pensó que iba a jugar. Ya jugando muy bien en Vélez, pero la gente empezó a pedirlo porque la revista Humor ironizaba con el apellido como si fuera un pitufo. Lo dibujaba.
Sin embargo, para Carlos Bilardo no fue un chiste. El "Narigón" lo citó para el Mundial de México 1986. Aunque no comenzó como titular, la baja de Daniel Passarella por un problema intestinal le abrió la puerta. Cuciuffo no solo cumplió, sino que fue una de las figuras del torneo. "Bilardo lo convoca por sus actuaciones y el primer partido no juega. Pero Bilardo no estaba conforme con la defensa y al segundo partido ya lo puso de titular. Jugó todo el Mundial. A la hora de los festejos, me llevó a la casa Rosada. Hay una foto de El Gráfico en la que aparezco asomado en el balcón. Fue una locura en todo el país. En barrio San Martín, donde el se crió, la gente salió a las calles y fueron a buscar a mis abuelos", recordó Emiliano.
-¿Qué te pasó en los homenajes a que fuiste?
-En uno, fuimos con mi hermana y estuvimos con el Diego. Fue una cena que organizó el intendente de Vicente López. Fueron todos. Todos los jugadores se me acercaban, me hablaban maravillas a mí y a mi hermana. Fue algo único. Cuando llegó Maradona se armó un alboroto tremendo. Entró de mal humor porque no lo dejaban caminar los periodistas. Entonces se fue directamente a salón para que no para que ahí los periodistas no entraban. Nosotros pasamos un rato después y no había casi nadie. Estaba el Diego sentado ya en su mesa con Rocío Oliva."Quiero saludar al Diego", me propuso mi hermana. Preguntamos a un organizador. Se le acercó y le dijo al oído. Maradona se dio vuelta y nos vino a abrazar. Fue abrazo tremendo. Como si lo etuviera abrazando a mi viejo. Me puse tan nervioso que ni me acuerdo lo que me dijo. Fue un momento que no me voy a olvidar nunca. Fue muy emocionante. Nos sacamos una foto.

—Después, el homenaje a los campeones fue en el Senado.
-Al mes. Fui solo y ya no estaba Diego, pero sí el resto. Se me acercó Ricardo Bochini. No había hablado nunca con él y me presenté obviamente. De la nada me dice: "Si no hubiese sido por tu viejo no hubiésemos podido lograr este este título". Tremendo lo que me dijo "el Bocha", ¿viste?. Porque no esperás que te diga eso, la verdad Y el que no jugó casi, entonces fue fueron todas palabras increíbles, la verdad..

Padre e hijo, en Huracán de barrio La France
Emiliano (42 años) también tuvo su etapa de jugador y al igual que su padre arrancó en Huracán de barrio La France. Fue defensor y fue dirigido por José Luis. “Yo hice las inferiores también en Huracán, donde arranco. Llegué a la Primera y justo tocó jugar el torneo Argentino B de AFA. Correcto.” Lo llamaron a mi viejo para que para que dirija y que dé una mano. Me dirigió en ese campeonato y jugué de titular. Me respetó la titularidad porque venía jugando. Mi viejo me bancó. Concentramos y todo.
-¿Cómo era el trato?
-No había un trato especial y tampoco hablábamos mucho en casa. No fueron no fueron muchos partidos, pero jugué siempre. Lo hice de cuatro. Fue hermoso compartir eso. Sigo jugando. Lo hago en el torneo Campa, con "Poncho Viejo". Ese el nombre del equipo.


