"Jugamos a nada". Olinick y una fuerte autocrítica tras la derrota de Racing
El volante remarcó que hicieron un muy mal primer tiempo en la caída de este domingo ante Godoy Cruz. El viernes la Academia debe recibir a Central Norte de Salta.
La derrota en Mendoza dejó algo más que un resultado adverso para Racing de Nueva Italia. El 2-1 ante Godoy Cruz, por la fecha 13 de la Zona A de la Primera Nacional, volvió a encender alarmas en un equipo que, por ahora, quedó fuera del Reducido y que arrastra sensaciones negativas desde hace ya varias jornadas.
Pero más allá del golpe deportivo, lo que sobresalió fue el tono de autocrítica puertas adentro, con la voz de Alan Olinick como reflejo del momento.
La Academia no logró hacer pie en ningún momento del primer tiempo y lo pagó caro. El propio Olinick no esquivó responsabilidades y fue directo al análisis: “Creo que entramos muy dormidos. Entramos a no marcar, a jugar a nada. En el primer tiempo regalamos mucho, nunca estuvimos compactos, nunca estuvimos juntos. No hicimos lo que trabajamos en la semana”. Una síntesis cruda, sin maquillaje, que explica por qué el equipo volvió a correr desde atrás.
El rival, con jerarquía y oficio, aprovechó cada desajuste. “El primer tiempo fue malo para nosotros. Ellos son un equipo de jerarquía, que tienen jugadores de primera. Cuando entrás así dormido te la mandan a guardar”, agregó el futbolista, marcando la diferencia entre un equipo que supo golpear en los momentos justos y otro que tardó demasiado en reaccionar.
Esa reacción llegó recién en el complemento, cuando Racing mostró otra cara. Más intensidad, mayor compromiso colectivo y una leve mejora futbolística que, sin embargo, no alcanzó para revertir la historia.
“Hay que ser autocríticos y quedarse un poco con lo hecho en el segundo tiempo. Cuando corremos todos somos otro equipo. No somos mejor que nadie pero hace falta levantar cabeza ahora que es semana corta y tratar de local que queden los tres puntos”, sostuvo Olinick, con la mira ya puesta en lo que viene.
Un golpe y muchas verdades
El quiebre, según contó, se dio en el vestuario durante el entretiempo: “En el vestuario nos miramos todos a la cara y sabíamos que no estábamos haciendo nada. Que no jugábamos a nada. Mirábamos la pelota, mirábamos la marca. Se habló y salimos con otra actitud, con otro chip. Y esa es la manera que tenemos que salir a jugar todos los partidos, no entrar dormidos. Esta categoría no te deja regalar nada”.
Las palabras no sólo describen un partido, sino un problema que se repite. Racing alterna momentos, regala tramos clave y después corre de atrás. Y en una categoría tan pareja como exigente, eso se paga caro.
El calendario no da respiro. Con una semana corta por delante, la Academia tendrá rápidamente la chance de dar vuelta la página: el viernes desde las 21 recibirá a Central Norte de Salta en el Miguel Sancho. Será una oportunidad concreta para transformar la autocrítica en respuesta dentro de la cancha, volver a sumar de a tres y meterse otra vez en la pelea por el Reducido. Porque, como dejó claro Olinick, el margen de error es cada vez menor.

