La Voz en el Mundial. La nave espacial donde jugará Messi: un chico nacido en Texas, un hincha de All Boys y el desembarco argentino en Arlington

Argentina enfrentará a Austria en un estadiazo. En la puerta se reunieron varios argentinos que son pura ilusión.

20 de junio de 2026 a las 12:57 p. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
La nave espacial donde jugará Messi: un chico nacido en Texas, un hincha de All Boys y el desembarco argentino en Arlington
El estadio en Dallas donde jugará Argentina.

En realidad, Arlington podría pasar desapercibida para cualquiera que llegue por primera vez al norte de Texas. Es una ciudad ubicada entre Dallas y Fort Worth, atravesada por autopistas gigantes, estacionamientos interminables y construcciones que parecen hechas a una escala distinta a la del resto del mundo. Hasta que aparece él... Porque el AT&T Stadium no se ve. Se impone.

Surge en el horizonte como una estructura imposible. Una mole de acero, vidrio y tecnología que parece más cercana a una nave espacial que a un estadio de fútbol. No por nada muchos estadounidenses lo bautizaron hace años como la "Estrella de la Muerte", en referencia a la estación espacial de Star Wars.

Y cuando uno lo tiene enfrente entiende rápidamente por qué. Es una nave espacial. Es el Kempes como recubierto. Es como dos Gugantes de Alberdi y dos Monumentales de Alta Córdoba. Es magnífico.

Allí jugará la selección argentina sus próximos partidos del Grupo J del Mundial 2026. Allí volverá a aparecer Lionel Messi. Allí desembarcarán miles de argentinos que durante estos días siguen llegando desde distintos rincones del planeta para acompañar al equipo de Lionel Scaloni. El estadio es tan grande que cuesta dimensionarlo. Tiene capacidad para 80 mil espectadores, aunque para eventos especiales puede superar las 100 mil personas. Fue inaugurado en 2009 tras una inversión cercana a los 1.300 millones de dólares y cuenta con una de las pantallas gigantes más impresionantes del planeta: cuelga sobre el campo de juego y mide casi 50 metros de largo por 22 de alto.

Pero los números no alcanzan para describirlo. Lo primero que genera es una sensación de pequeñez. Como si quien lo observa quedara reducido a una escala mínima frente a una obra diseñada para impresionar desde cualquier ángulo. Sus enormes arcos de acero sostienen un techo retráctil gigantesco y el recinto es considerado uno de los espacios cerrados con aire acondicionado más grandes del mundo.

Todo parece exagerado. Y quizás esa sea también una buena definición para Texas.

Mientras cientos de personas recorrían los alrededores del estadio, sacaban fotos y empezaban a imaginar cómo será verlo repleto durante el Mundial, apareció una familia argentina que resume bastante bien el fenómeno que genera la selección. El primero en acercarse fue Francisco. Pequeño, sonriente y sin ningún tipo de timidez.

Festejos por los tres goles de Messi.
Festejos por los tres goles de Messi. (Web)

"I want Argentina to win because of Messi and he's the GOAT", dijo apenas vio el micrófono de La Voz. "Quiero que gane Argentina por Messi porque es el mejor de todos los tiempos".

La frase salió natural. Como si estuviera hablando de algo obvio. Detrás suyo apareció el padre, que rápidamente explicó la historia.

Es argentino, hincha de All Boys, oriundo del barrio porteño de Floresta y vive en Texas desde hace nueve años. "Nos vinimos con mi familia hace nueve años. El chiquito nació acá, es gringo. Cuando era muy bebé lo llevamos a Argentina y ahora tenemos la posibilidad de tener a la Selección acá en casa", contó mientras observaba el estadio donde en pocos días jugará Messi.

La escena tiene algo muy mundialista. Un chico nacido en Estados Unidos. Un padre argentino que cruzó el continente para empezar una nueva vida. Y los dos caminando juntos alrededor de uno de los estadios más impresionantes del planeta esperando ver a la selección. La camiseta atraviesa cualquier frontera.

También sirve para entender por qué Argentina parece sentirse local en cualquier rincón del mundo. Mientras la ciudad se prepara para recibir a miles de visitantes, los argentinos siguen apareciendo por todos lados. En los restaurantes, en los hoteles, en los parques y, especialmente, alrededor del estadio que será uno de los grandes escenarios de esta Copa del Mundo.

Consultado sobre cómo describir Dallas a quienes nunca estuvieron aquí, el hincha de All Boys eligió una definición sencilla. "Es una ciudad muy grande. Texas es un estado enorme. Nosotros nos sentimos bienvenidos desde el primer día que llegamos. No tiene playa ni grandes atractivos turísticos como otros lugares, pero es una ciudad muy linda para vivir".

Lionel Messi en la práctica de la Argentina, el día después del debut en el Mundial ante Argelia.
Lionel Messi en la práctica de la Argentina, el día después del debut en el Mundial ante Argelia. (Clarín)

Quizás por eso Dallas y Arlington empiezan a mostrar una cara distinta durante el Mundial.

Más allá de los rascacielos, de las autopistas interminables o de los números gigantes que caracterizan a Texas, aparecen las historias. Las personas. Los argentinos que llegaron hace años y los que aterrizan ahora siguiendo una pelota. Y en el medio de todo eso está el AT&T Stadium. Gigante. Futurista. Desproporcionado.

La nave espacial donde dentro de unos días volverá a jugar Lionel Messi. Y donde un chico nacido en Texas espera ver ganar a Argentina porque, según explicó con una certeza imposible de discutir, allí estará el GOAT.