Luto. Murió Antonio Rattín, ídolo de Boca y legendario volante central del fútbol argentino
El histórico capitán xeneize falleció a los 89 años. Fue símbolo de Boca durante 15 temporadas, disputó dos Copas del Mundo con la selección argentina y protagonizó una expulsión que marcó un antes y un después en la historia del fútbol.
El fútbol argentino despide a uno de sus grandes referentes. Antonio Ubaldo Rattín, emblema de Boca Juniors y de la selección argentina, murió este viernes a los 89 años. Capitán, líder y uno de los máximos ídolos de la historia xeneize, dejó una huella imborrable por su personalidad dentro de la cancha y por una carrera dedicada casi exclusivamente a defender la camiseta azul y oro.
Conocido como "El Rata", apodo surgido a partir de un juego con su apellido, Rattín fue el símbolo de una generación que marcó una época en Boca y el modelo de mediocampista central que luego representaron otros ídolos como Rubén Suñé, Blas Giunta y Mauricio Serna.
Con mucho pesar, lamentamos el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, ídolo y emblema de nuestra Institución.
— Boca Juniors (@BocaJrsOficial) July 11, 2026
Acompañamos a su familia y seres queridos en este difícil momento.
Hasta siempre, Rata. 💙💛💙 pic.twitter.com/RYODn1j4r0
Una vida dedicada a Boca
Formado en las divisiones inferiores del club, Rattín debutó en Primera División con apenas 19 años y nunca vistió otra camiseta a nivel de clubes.
Durante 15 temporadas disputó 382 partidos oficiales, todos como titular, y se convirtió en uno de los grandes referentes de la historia de Boca.
Con el Xeneize conquistó cuatro títulos: los campeonatos de 1962, 1964 y 1965, además de la Copa Argentina de 1969.
Su liderazgo, su temperamento y su personalidad lo transformaron en uno de los futbolistas más representativos de la identidad boquense.
El capitán de la selección argentina
El rendimiento sostenido en Boca lo llevó a convertirse en una pieza habitual de la selección argentina durante una década.
Entre 1959 y 1969 disputó 21 partidos con la Albiceleste, convirtió un gol y participó en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966, además de jugar la Copa América.
Fue precisamente en Inglaterra 1966 donde protagonizó uno de los episodios más recordados de la historia de las Copas del Mundo.
La expulsión que cambió los Mundiales
En el partido frente a Inglaterra por los cuartos de final, el árbitro alemán Rudolf Kreitlein decidió expulsarlo en una época en la que todavía no existían las tarjetas amarillas y rojas.
Rattín permaneció más de diez minutos dentro del campo reclamando la decisión e incluso pidió un traductor para entender la explicación del juez.
Cuando finalmente abandonó la cancha, protagonizó una imagen que quedó para siempre en la memoria del fútbol: estrujó el banderín del córner con la bandera británica y luego se sentó sobre la alfombra roja destinada a la realeza.
Aquella situación expuso las dificultades para comunicar las sanciones arbitrales y fue uno de los antecedentes que impulsaron la implementación de las tarjetas amarilla y roja a partir del Mundial de México 1970.
Un legado que atraviesa generaciones
Más allá de los títulos y de sus actuaciones con Boca y la selección argentina, Antonio Rattín será recordado como uno de los grandes símbolos del fútbol argentino.
Su carácter, liderazgo y sentido de pertenencia lo convirtieron en una referencia para varias generaciones de futbolistas y en una figura inseparable de la historia de Boca Juniors, donde su nombre quedó grabado para siempre entre los máximos ídolos del club.

