Pedido. Mundial 2026 en riesgo: Irán amenaza con no jugar en EE.UU. y exige a la Fifa mudar sus partidos a México
El conflicto con Donald Trump y la guerra en Medio Oriente desataron una crisis inédita. Irán advierte que no viajará a Estados Unidos y ya negocia cambiar de sede.
A menos de tres meses del inicio del Mundial 2026, estalló un conflicto político que pone en jaque la organización del torneo más importante del fútbol. Irán presiona a la Fifa para no disputar sus partidos en Estados Unidos y propone trasladarlos a México, en medio de tensiones diplomáticas y preocupaciones por la seguridad.
El detonante fueron las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien, si bien aseguró que el seleccionado iraní “es bienvenido”, también sembró dudas al afirmar que no puede garantizar completamente su seguridad en el contexto del conflicto bélico en Medio Oriente.
A partir de eso, la postura de Irán se endureció. Desde el gobierno y la federación de fútbol sostienen que no viajarán a territorio estadounidense si no existen garantías concretas. Incluso, el embajador iraní en México propuso formalmente que los partidos del equipo asiático se disputen en ese país, uno de los coorganizadores del Mundial junto a Estados Unidos y Canadá.
El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, fue tajante: advirtió que están en negociaciones con la Fifa para sacar los partidos de la fase de grupos de suelo estadounidense. La preocupación central pasa por la seguridad de la delegación y los problemas con la emisión de visas.
Sin embargo, desde la Fifa intentaron llevar calma. El organismo aseguró que mantiene contacto permanente con todas las federaciones y que el objetivo es respetar el calendario oficial anunciado en diciembre de 2025, sin cambios en las sedes.
Modificar la organización a esta altura sería un hecho sin precedentes en la historia de los Mundiales. No solo implicaría un desafío logístico enorme, sino también un problema para miles de hinchas que ya compraron entradas y organizaron viajes.
Además, otras federaciones ya rechazaron la idea. Desde Nueva Zelanda, rival de Irán en la fase de grupos, calificaron como “inviable” cualquier intento de modificar las sedes. Bélgica, otro de los equipos involucrados, evitó pronunciarse públicamente.
Irán tiene programado disputar sus tres partidos de grupo en Estados Unidos, ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. Por ahora, no ha renunciado al torneo, pero el escenario es incierto.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, la tensión entre política y deporte vuelve a quedar en evidencia. La decisión final será de la Fifa, pero el conflicto ya encendió una alarma global que podría marcar un antes y un después en la historia de la Copa del Mundo.

