IA. La Copa del Mundo 2026 es el Mundial de los algoritmos y los datos: la Fifa lo mide todo

Estadísticas de todo, incluso de cuestiones cualitativas. Técnicos que usan la Inteligencia Artificial en tiempo real. Y el análisis de 495 combinaciones posibles para definir a los clasificados a 16vos de final.

14 de junio de 2026 a las 05:22 p. m.
La Copa del Mundo 2026 es el Mundial de los algoritmos y los datos: la Fifa lo mide todo
Mauricio Pochettino, DT de Estados Unidos, utilizando IA.

Pocos conocen al australiano Aiden O'Neill, pero el mediocampista de la selección oceánica ya lidera uno de los rankings del Mundial 2026. En su primer partido, se convirtió el futbolista que más kilómetros recorrió hasta hoy. Fueron 12,44, por encima del alemán Aleksandar Pavlovic, que quedó ahí nomás: 12,43 km contra Curazao.

Y así con todo. Porque también hay datos sobre la velocidad, la recuperación y hasta la creatividad. Fifa ha dado lugar al primer mundial de la inteligencia artificial y los algoritmos. Algo que dejó atrás la vieja idea de que el fútbol era un territorio dominado por la intuición.

Hasta hace poco, era común escuchar a los DT hablar de sensaciones, a los periodistas de sus impresiones y a los hinchas, discutir sobre quién había jugado mejor en base a las "horas de tablón".

El Mundial 2026 está cambiando esa lógica. No porque vayan a desaparecer las emociones ni porque una computadora vaya a reemplazar a los entrenadores. Más bien, porque por primera vez, la inteligencia artificial, los algoritmos y el análisis masivo de datos están ocupando un lugar central en la toma de decisiones (de los técnicos) y del juego.

La señal más evidente apareció esta semana cuando se conoció que el santafesino Mauricio Pochettino, entrenador de Estados Unidos, utiliza Sportian Performance, una plataforma desarrollada por Globant que integra datos avanzados, video e inteligencia artificial para asistir al cuerpo técnico durante los partidos y en la preparación táctica.

"Estoy convencido de la importancia de proporcionar a nuestro equipo todas las ventajas posibles", explicó Pochettino al anunciar el acuerdo.

La herramienta - que usa en los cooling break- reúne estadísticas, imágenes de video, datos de seguimiento de jugadores y modelos de análisis impulsados por Inteligencia Artificial en un mismo entorno de trabajo. El objetivo es ayudar a tomar mejores decisiones en tiempo real.

También en la Fifa

Lo interesante es que esta revolución tecnológica no pasa solo en los bancos de suplentes. También atraviesa a la Fifa, ya que el Mundial que se juega en Norteamérica sea probablemente el torneo más medido de la historia del deporte.

No se tratará únicamente de contar goles, remates o posesión. La Fifa está midiendo conceptos que hasta hace pocos años parecían imposibles de convertir en números. Por ejemplo, la creatividad. Pero también la capacidad para romper estructuras defensivas, la influencia de un jugador en la construcción ofensiva, el aporte sin pelota y hasta la autoridad de un arquero para controlar el área.

¿Cómo lo hace? La organización anunció que cada futbolista de campo recibe una calificación oficial entre cero y 10 en tres dimensiones: ataque, creatividad y defensa. Mientras que los arqueros tienen indicadores específicos vinculados con la protección del arco y la participación en la circulación de la pelota.

Después de la primera fecha se publicarán rankings de los 100 mejores jugadores del torneo en cada categoría.

Ante este escenario, ¿la figura del partido seguirá definiéndose en base a una decisión humana, o pasará a depender de una ecuación? La Fifa, y la tecnología, parecen apostar a una combinación de ambas cosas.

Informes oficiales

Para entender la magnitud de esta transformación, basta observar el informe oficial elaborado luego de la goleada de Estados Unidos sobre Paraguay por 4 a 1.

El resultado fue contundente y los números, demoledores. Por ejemplo, Estados Unidos registró 129 rupturas de líneas defensivas contra apenas 53 de Paraguay (la estadística mide cuántas veces un equipo logra atravesar la defensa rival mediante pases, conducciones o movimientos que eliminan adversarios de la jugada). En términos futboleros, equivale a encontrar grietas dentro del sistema defensivo contrario.

Los norteamericanos también acumularon 201 recepciones en el último tercio del campo frente a apenas 31 de Paraguay. La diferencia es brutal, ya que significó que el local consiguió instalarse cerca del área rival durante buena parte del partido.

El dominio territorial se completó con otros números reveladores: 520 pases completados contra 234, y 52 progresiones ofensivas frente a sólo 17.

Los datos muestran los mecanismos que la hicieron posible. El mismo informe permite descubrir cuestiones que hasta hace poco permanecían ocultas. Tyler Adams, por ejemplo, recuperó 11 pelotas y completó 17 rupturas de líneas con una efectividad del 85%; y Folarin Balogun, autor de dos goles, realizó 25 movimientos a la espalda de la defensa paraguaya.

Son comportamientos que durante años los entrenadores, periodistas e hinchas intentaron describir mediante observaciones subjetivas, pero que ahora aparecen cuantificados.

Reglamento

Pero la tecnología no sólo está modificando la manera de analizar los partidos, sino que también influye sobre la forma de competir. Lo dice el reglamento del Mundial 2026, que incorpora una compleja arquitectura de criterios para determinar clasificaciones y desempates.

La expansión del torneo a 48 selecciones obligó a desarrollar sistemas cada vez más sofisticados para comparar equipos que muchas veces ni siquiera se enfrentan entre sí.

Cada tarjeta amarilla, cada gol convertido y cada gol recibido pueden tener consecuencias que exceden el partido. En algunos escenarios extremos, una amonestación innecesaria puede terminar influyendo sobre una clasificación.

En el fútbol, donde siempre convivió con el azar, ahora también convive con algoritmos. Y detrás de cada encuentro hay una enorme fábrica de información trabajando en silencio: velocidades máximas, distancias recorridas, altura promedio de los bloques defensivos, presiones, recuperaciones y recepciones entre líneas, entre otros tantos miles de datos.

Una de las innovaciones más complejas del Mundial 2026 no estará en el césped ni en la tecnología arbitral, sino en las computadoras que deberán resolver quiénes avanzan a la fase eliminatoria.

Imagen de un informe oficial de la Fifa en el Mundial 2026.
Imagen de un informe oficial de la Fifa en el Mundial 2026. (Fifa)

El nuevo formato reúne a 48 selecciones distribuidas en 12 grupos de cuatro equipos. Los dos primeros de cada zona avanzan automáticamente, pero los otros ocho lugares para los 16avos de final quedarán reservados para los ocho mejores terceros.

Allí aparece el desafío matemático. Al finalizar la fase de grupos habrá 12 terceros puestos y Fifa deberá elaborar una clasificación general para determinar cuáles continúan en carrera y cuáles se van. El orden se establecerá mediante un algoritmo de desempate que compara a equipos que nunca se enfrentaron entre sí.

La primera variable será la cantidad de puntos obtenidos. Si persiste la igualdad, se analizará la diferencia de gol. Luego se revisará la cantidad de goles convertidos. Si aun así no hubiera diferencias, entrará en juego el puntaje de conducta deportiva, que penaliza amarillas y expulsiones. Recién después aparecerá el ranking FIFA como último recurso.

Pero la complejidad no termina allí. Una vez identificados los ocho terceros clasificados, el sistema debe ubicarlos en el cuadro de eliminación directa. Como existen 12 grupos y sólo avanzan ocho terceros, las combinaciones posibles son enormes.

Por eso FIFA incorporó un mecanismo específico en el reglamento: el Anexo C contiene las 495 combinaciones posibles de terceros clasificados y determina automáticamente qué cruce corresponde en cada caso.