Bomba. Por la queja de varios equipos, la Fórmula 1 podría dar marcha atrás con los cambios para 2027
La FIA impulsó cambios para las unidades de potencia desde 2027, pero Audi, Ferrari y Honda ponen reparos. Mercedes y Red Bull presionan para avanzar cuanto antes y el debate sigue abierto.
Cuando parecía que la Fórmula 1 había encontrado una solución para uno de los temas más cuestionados de la nueva era reglamentaria, la discusión volvió a empantanarse. La modificación propuesta por la FIA para las unidades de potencia a partir de 2027 abrió una fuerte grieta entre los fabricantes y amenaza con prolongar una controversia que involucra rendimiento, costos y espectáculo.
La temporada 2026 marcó el inicio de una nueva normativa técnica que incrementó notablemente el protagonismo de la parte eléctrica de los motores. El reparto de potencia quedó establecido en una relación 50-50 entre el motor de combustión y el sistema híbrido.
Sin embargo, la implementación generó críticas casi inmediatas por parte de los pilotos y equipos debido a fenómenos como el "superclipping", la necesidad de gestionar constantemente la energía y la pérdida de rendimiento en determinados sectores de los circuitos.
La propuesta de la FIA para 2027
Tras varias reuniones técnicas, la FIA decidió avanzar hacia una nueva distribución de potencia para la temporada 2027.
La idea es reducir la incidencia del componente eléctrico y aumentar el protagonismo del motor de combustión, llevando la relación a un esquema 60-40.
Para lograrlo será necesario incrementar el flujo de combustible permitido y realizar modificaciones importantes en las unidades de potencia actuales.
Incluso algunos fabricantes consideran que será imprescindible aumentar la capacidad de los tanques de combustible para garantizar la autonomía durante las carreras.
Mercedes y Red Bull, a favor del cambio
La principal discusión ya no pasa por el contenido de la reforma, sino por cuándo aplicarla.
Para que la modificación sea aprobada se requiere el respaldo de cuatro de los cinco fabricantes de motores presentes en la categoría.
Actualmente, solo Mercedes-Benz y Red Bull Powertrains apoyan la implementación inmediata para 2027.
La postura de Red Bull no sorprende. La escudería austríaca, que desarrolla sus motores junto a Ford Motor Company, busca ofrecer una experiencia de conducción más cercana a la tradicional y alineada con los reclamos de sus pilotos.
Mercedes, pese a haber arrancado esta nueva etapa con un motor altamente competitivo, también considera necesario avanzar con la reforma.
Audi, Ferrari y Honda frenan la iniciativa
Del otro lado aparecen los fabricantes que no están convencidos de modificar el rumbo tan rápidamente.
Audi es el caso más contundente. La marca alemana desembarcó en la Fórmula 1 atraída precisamente por el fuerte componente eléctrico de la nueva reglamentación y no está dispuesta a afrontar nuevas inversiones millonarias apenas un año después de iniciar su proyecto.
La postura de Audi es aceptar ajustes menores que mejoren el espectáculo, pero rechazar cambios estructurales como el paso al esquema 60-40.
Por su parte, Ferrari preferiría postergar cualquier modificación hasta 2028. En Maranello argumentan que gran parte del desarrollo de los motores de 2027 ya está definido y que alterar ahora la hoja de ruta implicaría costos adicionales muy elevados.
Mientras tanto, Honda mantiene un perfil bajo en la discusión y concentra sus esfuerzos en resolver problemas de rendimiento antes de fijar una posición definitiva.
El respaldo de Verstappen
Entre los pilotos, la propuesta de la FIA encontró una recepción positiva.
El principal impulsor de los cambios es Max Verstappen, quien considera que la categoría necesita recuperar sensaciones de conducción más naturales y menos condicionadas por la gestión energética.
“Sin duda va en una dirección muy positiva. Creo que esto era lo mínimo que esperaba y me parece estupendo que quieran hacerlo”, afirmó el tetracampeón mundial.
“Simplemente quiero un buen producto en la Fórmula 1 y esto sin duda mejorará el producto. Y entonces el disfrute también aumentará por sí solo”, agregó.
Reunión clave en Canadá
La próxima parada de esta discusión será el Gran Premio de Canadá.
Allí está previsto que representantes de Mercedes, Red Bull-Ford, Audi, Ferrari y Honda mantengan nuevas reuniones para intentar acercar posiciones.
Por ahora, el consenso parece lejano. Y mientras la FIA busca garantizar un mejor espectáculo en pista, los fabricantes siguen enfrentados entre intereses deportivos, económicos y estratégicos que podrían definir el rumbo tecnológico de la Fórmula 1 durante la próxima década.