Rumbo al Mundial. Moisés Caicedo busca revancha: el ecuatoriano que no tenía plan B en su carrera

El perfil de uno de los jugadores sudamericanos que buscará hacer ruido en la Copa del Mundo que se jugará en México, Canadá y Estados Unidos.

25 de abril de 2026 a las 04:26 p. m.
Moisés Caicedo busca revancha: el ecuatoriano que no tenía plan B en su carrera
Moisés Caicedo, jugador de la selección de Ecuador, que estará en el Mundial 2026.

Bautizado con nombres de profetas arrancados del Antiguo Testamento, Moisés Isacc Caicedo, el jugador ecuatoriano de Chelsea y uno de los más cotizados de los “no nacidos” en Europa, nació futbolísticamente siendo un chico que corría detrás de una pelota en la lodosa canchita de El Hueco.

Allí en el humilde barrio de Mujer Trabajadora, en Santo Domingo de los Colorados, ciudad ubicada a 100 kilómetros de Quito y llamada así porque sus habitantes originarios, los tsáchila, tenían la costumbre de teñirse el pelo de rojo.

La última cotización del “Niño Moi” alcanza los 128 millones de euros, una cifra muy cercana a los 130 millones de euros que el club azul pagó a Brighton & Hove Albion FC por su pase, el monto más alto de una transferencia en la historia de la Premier League.

Moisés Caicedo, jugador de la selección de Ecuador, que estará en el Mundial 2026.
Moisés Caicedo, jugador de la selección de Ecuador, que estará en el Mundial 2026. (AP)

Con 24 años, con semejantes números girando a su alrededor y su actual condición de futbolista de élite en una de las ligas de las “cinco grandes”, sorprende el modo en que logró llegar tan alto en la vida y en el fútbol desde sus difíciles inicios en Ecuador, cuando jugaba con botines prestados en los clubes de su ciudad.

En una familia de 11 hermanos, con un padre vendedor ambulante y una madre que lavaba en casas de familia, no había dinero para calzado deportivo.

Sin embargo, su plan de vida pudo más. Cuando le preguntaron qué le habría gustado ser de no dedicarse al fútbol, confesó que no tenía plan B.

Para Moisés Caicedo, el fútbol era el único camino posible para su progreso personal y, sobre todo, para que sus padres dejaran de pasar necesidades. Tan pronto empezó a cumplir ese objetivo que, con su primer ingreso importante, les compró una casa a sus progenitores.

Su carrera, luego de realizar las divisiones inferiores en Independiente del Valle, tomó un ritmo vertiginoso desde su llegada a la primera del club a los 17 años.

Dos años después recibió la convocatoria a la selección ecuatoriana: lo llamó Gustavo Alfaro y debutó en las Eliminatorias rumbo a Qatar en la Bombonera, ante la selección argentina.

Acto seguido llegó su desembarco en Europa con el arribo a Brighton. Más tarde aparecieron la convocatoria de Alfaro para la Copa América 2021, el Mundial de Qatar y el pase multimillonario a Chelsea.

Los 130 millones de euros pusieron una presión excesiva sobre un jugador de apenas 21 años –en billetes de 500 euros, un millón pesa 2,2 kilos– y eso afectó su rendimiento. El inicio con la casaca azul resultó vacilante y las críticas de la prensa, que cuestionaba si valía lo pagado, fueron durísimas.

Moisés logró sobreponerse a ese mal momento y en la temporada 2024/25 se convirtió en el mejor jugador de Chelsea, ganándose la admiración de los exigentes hinchas ingleses y el reconocimiento de la no menos exigente prensa británica, además del respeto de sus colegas.

Completamente afianzado como futbolista de élite, llega a su segunda Copa del Mundo con ánimo de revancha tras la prematura eliminación en Qatar.