A fondo. Mina Clavero define todo: el rally entra en su tramo final

Con seis especiales por delante y el Power Stage como cierre, Villagra defiende la punta en una definición que promete tensión hasta el último metro tanto en Rally Sudamericano como Argentino.

19 de abril de 2026 a las 10:02 a. m.
Mina Clavero define todo: el rally entra en su tramo final
Rally Sudamericano. El cordobés Federico Villagra tomó la punta de la etapa en el tercer tramo y a partir de allí fue marcando el ritmo para ganar el parcial.

El rally entra este domingo en su tramo más fino, ese donde no hay margen para especular, donde el polvo en suspensión se mezcla con la tensión y cada curva puede cambiar la historia. Mina Clavero se despertó hoy con ese zumbido inconfundible de motores que ya vienen castigados, pero listos para un último esfuerzo. Se define el Rally Sudamericano y Argentino, y la carrera llega abierta, apretada, con todo por decirse en apenas 82,44 kilómetros cronometrados.

Como en las grandes definiciones, no hay secretos: seis pruebas especiales, tres tramos que se repiten y una certeza. El que mejor administre, el que menos se equivoque y el que más se anime, se lo lleva. El resto, a remar desde atrás.

La escena tiene todo lo que hace grande a Córdoba en el mapa del rally. Caminos serranos traicioneros, sectores rápidos que invitan a acelerar de más y otros que exigen precisión quirúrgica.

Los tramos de hoy

El clásico El Faro–San José, con sus 12,98 kilómetros, aparece como uno de los puntos calientes del día. Ahí no solo se gana tiempo: también se pueden perder campeonatos. Después vendrá Ciénaga de Allende–Mina Clavero, más corto pero igual de técnico, y el cierre con Giulio Cesare–Mina Clavero, que además será Power Stage. Traducido: puntos extra y presión máxima.

Arriba, la pelea está que arde. Federico Villagra manda con un tiempo de 1h01m12s, pero no puede relajarse ni un segundo. Miguel Baldoni lo sigue a apenas 8 segundos. Nada en términos de rally. Un pestañeo, un error, una mala frenada… y todo cambia. Más atrás, Miguel Zaldívar también se prende, a poco más de 25 segundos, esperando su momento.

El sábado dejó señales claras: la carrera es dura, exigente, y no perdona. Tramos como Tala Cañada–Río Jaime o El Mirador–Cuesta de San Luis ya hicieron su trabajo, desgastaron máquinas y cabezas. Hoy queda lo más difícil: sostener el ritmo sin romper, atacar sin pasarse, ir al límite sin cruzarlo.

Con ese combo, el final promete. Porque el Power Stage no es un trámite, es una trampa con premio. Ahí se suele definir todo: la general, los puntos, el golpe final. Y en Mina Clavero, con la gente al costado del camino, el ruido retumbando en las sierras y la adrenalina al máximo, cada segundo va a pesar como nunca.

Alrededor de las 15, cuando los autos entren al parque cerrado, ya no habrá vuelta atrás. Será momento de festejos para algunos y cuentas pendientes para otros. Pero hasta entonces, el rally sigue siendo eso que mezcla precisión, coraje y locura. Y hoy, en Córdoba, se escribe el último capítulo.