La Voz en el Mundial. Miami es argentina entre milanesas, carpas y la bandera de Talleres

En La Voz recorrimos el local Manolo y la playa de Miami Beach. Y sí, hubo cordobeses.

01 de julio de 2026 a las 08:33 a. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
Miami es argentina entre milanesas, carpas y la bandera de Talleres
Hinchas argentinos en Miami.

Hay ciudades que reciben turistas. Y hay otras que, cuando juega Argentina, terminan recibiendo argentinos. Y no es lo mismo turista argentinos que turistas cualquiera. Y no es lo mismo turistas cordobeses que turistas argentinos. Y en eso anda Miami. Faltan apenas unos días para que la selección enfrente a Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial y caminar por Miami Beach ya no se parece tanto a caminar por Estados Unidos. Entre la arena aparecen mates, camisetas albicelestes, bombos, banderas y hasta una carpa instalada frente al mar. Un poco más allá, un restaurante argentino se transforma en el punto de encuentro de los que llegan desde Córdoba, Buenos Aires, Tierra del Fuego o cualquier rincón del país con un mismo objetivo: seguir a la Scaloneta.

Porque la previa no empieza en la cancha. Empieza mucho antes. Empieza en una mesa compartida, en un café con facturas, en una milanesa que huele a casa y en una charla que inevitablemente termina hablando de entradas, de Messi y de cuánto falta para el viernes.

Uno de esos refugios se llama Manolo. Está a pocas cuadras de la playa y durante estos días funciona casi como una embajada argentina en Miami. "Acá casi todo es argentino. Los mozos, la cocina, la administración, la gastronomía... prácticamente todo", cuenta Yamil Negoni, entrerriano de Paraná y uno de los responsables del lugar.

Por la mañana desfilan los cafés con churros y facturas. Después llegan las milanesas, las pastas, las tortillas y los clásicos sándwiches de milanesa que hacen sentir a cualquiera un poco más cerca de casa.

Los precios ya están adaptados al bolsillo estadounidense. Un churro cuesta 1,25 dólares y las milanesas, con guarnición incluida, van de 25 a 30 dólares. Pero durante estos días el menú parece ser apenas una excusa.

Hinchas argentinos en Miami.
Hinchas argentinos en Miami. (La Voz)

"Vienen muchísimos cordobeses. Córdoba y Buenos Aires están siempre parejos", explica Yamil mientras el salón se llena de camisetas celestes y blancas. Entre esas mesas aparece Matías Jaraba, de La Falda. "Tengo entrada para el partido del viernes. Vine hace dos meses porque estoy trabajando acá y justo me tocó vivir el Mundial en Miami. Se fueron sumando amigos y la estamos pasando espectacular", cuenta el cordobés, uno de tantos que transformó una experiencia laboral en una aventura mundialista. A pocos metros también aparecen viejos conocidos de la cobertura. Los hinchas de Talleres que ya habían copado Dallas ahora repiten la escena en Florida. "¿La 'T'? A todos lados. Talleres siempre. Además de la Selección, Talleres está en la piel", dice uno de ellos sin dudar.

Hace 25 años que acompaña al club y ni el Mundial modifica el orden de los sentimientos.

"La Selección, por supuesto... pero Talleres primero, antes que nada. La 'T' es todo", remata entre risas, mientras varios turistas miran con curiosidad las banderas albiazules mezcladas con las argentinas.

La otra postal está apenas a unas cuadras. Sobre la arena de Miami Beach, un grupo decidió ahorrarse cualquier formalidad y montar una carpa frente al mar. Los curiosos pasan, preguntan, sacan fotos y se sorprenden con esa especie de campamento albiceleste instalado en una de las playas más famosas del mundo.

"Alto chalet. Alto penthouse. Ideal para fiestas", bromean mientras muestran orgullosos la improvisada vivienda.

Entre ellos está Ariel, que llegó desde Ushuaia.

"Allá está nevando. Recién nos mandaron fotos. ¿Qué hago acá? Mirando el mar", resume entre carcajadas, describiendo en una sola frase el contraste entre el extremo sur argentino y el calor de Florida.

Muy cerca también aparece otro personaje que ya se volvió una celebridad entre los hinchas. Hernán, el dueño del motorhome que recorrió miles de kilómetros siguiendo a la selección por las rutas de Estados Unidos.

Hinchas argentinos en Miami.
Hinchas argentinos en Miami. (La Voz)

"Contento. Disfrutando esta historia. No nos bajamos, seguimos", cuenta mientras acomoda el vehículo que ya fue fotografiado por cientos de argentinos durante el Mundial.

El viaje ya suma más de un centenar de horas entre manejo y descansos. Pero para él el cansancio ni siquiera entra en la conversación.

"Me gustan los fierros, me gusta manejar. Es como tocar el bombo con la Selección. Vamos hasta el final, pase lo que pase." Solo le queda una preocupación. "Ojalá aparezcan entradas y bajen un poco los precios. Necesitamos tres para los pibes que todavía no tienen. Queremos entrar otra vez con los bombos."

Historias distintas, recorridos diferentes y acentos que llegan desde todos los rincones del país confluyen por estos días en una misma ciudad. Algunos duermen en hoteles. Otros en una carpa frente al océano. Hay quienes llegaron hace meses por trabajo y quienes cruzaron Estados Unidos detrás de la selección. Todos terminan encontrándose en los mismos lugares, compartiendo una milanesa, un mate o una charla que siempre desemboca en el partido del viernes. Miami sigue siendo Miami. Pero durante esta semana también es un pedazo de Córdoba, de Ushuaia, de Paraná y de cualquier lugar donde una camiseta argentina alcance para sentirse en casa. Y mientras la cuenta regresiva para enfrentar a Cabo Verde consume las últimas horas, la ciudad ya entendió que cuando juega la selección hay una invasión imposible de detener: la de los argentinos, capaces de convertir una playa en un campamento, un restaurante en una peña y cualquier rincón del mundo en una tribuna.