El pulso del día. Messi volvió a su casa, donde encontró otro lugar en el mundo
A casi tres años de su llegada al Inter, el capitán argentino volvió al estadio donde comenzó su aventura en la MLS. Y justamente en Miami, entre recuerdos y el cariño de la gente, buscará este viernes dar otro paso con la selección en el Mundial.
A principios de julio de 2023, tras finalizar la temporada con el PSG, el destino le marcó Miami a Messi y su familia. A partir de entonces, el rosarino comenzó una experiencia diferente en una liga mucho menos competitiva a las que estaba acostumbrado pero a la que supo adaptarse sin inconvenientes, algo lógico para su extraordinaria jerarquía.
Mientras tanto, el mundo del fútbol, en especial el argentino seguía con mucha expectativa la evolución de Messi en Inter Miami con la selección nacional como norte y para saber cómo el capitán mantendría su nivel competitivo, más allá de que esa es una condición innata que se le resalta. Quiere ganar siempre, sea donde sea. E Inter estuvo lejos de ser la excepción.
El debut oficial en su nuevo club fue el 21 de julio de 2023 frente a Cruz Azul en el DRV PNK Stadium (llamado ahora Chase Stadium), en Fort Lauderdale, el hasta hace unos meses sede principal del club de Miami.
“Leo” ingresó a los 9 minutos del complemento y anotó el gol de la victoria 2-1 con un tiro libre a lo Messi en el cuarto minuto de alargue. El encuentro, por la fase de grupos de la Leagues Cup 2023, fue el inicio de una etapa histórica para la franquicia de Florida porque el equipo celebró su primer título oficial en ese torneo.
Ese estadio para 21.000 personas, reemplazado ahora por el flamante Nu Stadium que está dentro del complejo Miami Freedom Park y tiene capacidad para 26.700 espectadores, es sede este jueves de los entrenamientos de Cabo Verde y Argentina rumbo al cruce de mañana por los 16avos de final del Mundial.
El DRV PNK Stadium, con colores rosa y negro, tiene cuatro tribunas sin codos y es desmontable casi en su totalidad. Mucho acero, pocas paredes de ladrillo y bastantes contenedores con diferente uso le dan marco a un escenario pequeño y coqueto con un campo de juego espectacular.
Todo muy prolijo, limpio y agradable, pero con poco, muy poco, “aroma a fútbol”
En el gran restaurante que tiene hay un mural dedicado a los balones de oro de Messi y con un “Felicidades Leo” y en los puestos de comidas, uno de ellos de empanada, se lee en inglés y en español que por cuestiones de seguridad sólo se pueden tomar dos bebidas alcohólicas por persona.
Esta es la casa de Messi en Miami. Donde el “10” empezó a escribir otra historia de su exitosa y espectacular carrera, con varios argentinos como laderos, entre ellos, desde el año pasado su amigo Rodrigo De Paul, clave en esta etapa final previa al Mundial.
Acá volvió Messi este jueves. Para recibir más mimos. Acá, en esta Miami donde este viernes intentará regalarle a toda Argentina una nueva alegría con la clasificación a octavos de final.



