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Deportes

Entrevista. Mateo Pulcini, el golfista riocuartense que compite con los mejores del mundo

El golfista riocuartense ganó el LAAC y se prepara en Estados Unidos para jugar tres torneos Majors contra los 100 mejores profesionales del mundo. Un sueño hecho realidad, una oportunidad que solo tiene un jugador por año.

13 de marzo de 2026, 10:29
Mateo Pulcini, el golfista riocuartense que compite con los mejores del mundo
Mateo Pulcini, golfista cordobés.

La vida de Mateo Pulcini, golfista de Río Cuarto de 25 años, cambió radicalmente su rumbo deportivo hace poco más de un mes, porque ganó el Latin American Championship.

Fue en un histórico desempate con el venezolano Virgilio Paz Valdés y así se clasificó para jugar tres Majors: The Masters en Augusta National, US Open en Shinecok Hill y The Open en Royal Brikdale. Algo que está reservado para los 100 mejores jugadores del Mundo.

Él, que era un jugador del Río Cuarto Golf Club y participante habitual de los torneos del Ranking Nacional de Aficionados, ahora se codea con los mejores del mundo.

Mateo es una persona sencilla, con objetivos firmes, respuestas sinceras, y lo dejó en claro cuando solícito atendió desde Estados Unidos al llamado de La Voz,

–¿Dónde te encuentra este momento, Mateo?

–Entrenando en Orlando con Hernán Rey, el lunes y el martes jugué dos vueltas en Augusta, tengo cinco posibilidades antes de jugar el Masters, el fin de semana vuelvo a Augusta para jugar sábado y domingo.

El Masters es el primer Major del año y se juega por estricta invitación de los socios del Augusta National, club sede desde su creación en 1934 por impulso de dos grandes jugadores: Bobby Jones y Clifford Roberts. Los elegidos pueden ser excampeones, los 100 mejores del ranking mundial de profesionales y cuatro o cinco aficionados de todo el mundo, ahí estará Mateo del 9 al 12 de abril de este año.

Mateo Pulcini, golfista cordobés.
Mateo Pulcini, golfista cordobés. (Gentileza)

–¿Cómo es esta nueva vida?

–La verdad, hermosa. Es algo que lo soñé, estoy viviendo un momento que lo soñé siempre y estoy muy agradecido con la vida y el torneo que gané. Así que estoy disfrutando de todo en cada momento.

–¿Qué fue lo más impactante de esta nueva vida?

–La cantidad de gente nueva que estoy conociendo, y toda gente muy importante para lo que es el mundo del golf, jugadores, la que trabaja en uno de los clubes más grandes del mundo.

–¿Esto te pone en un modo profesional?

–Yo no digo que seas profesional. No, no, no. Pero te pone en una posición en la que jugás torneos que juegan los 100 mejores del mundo. Te impone competir contra ellos no para ver cómo estás. Porque quieras o no, vos ganaste un torneo amateur, yo soy consciente de eso y ellos te dan el regalito de medirse contra los que son los mejores del mundo.

¿Qué es lo más impactante?

–En Augusta, los greens, ves en la tele unas lomas impresionantes, y al verlas en la realidad son más impactantes aún. Son greens muy rápidos, pero no son los más rápidos del circuito. Pero las lomas son tan grandes y tan exageradas que para tirar un putter en bajada la tenés que soplar, porque por la pendiente toma gran velocidad.

Mateo Pulcini, golfista cordobés.
Mateo Pulcini, golfista cordobés. (Gentileza)

–Vos has jugado con Ángel Cabrera en Argentina, ¿qué dimensión tiene Augusta de él?

–Sí, sí. He jugado con él. Me cayó muy bien, la verdad. Se portó increíble conmigo. Y estoy esperando saber si juega o no. Y ahí mandar un mensaje para jugar con él alguna vuelta de práctica en Augusta. A todos los campeones se los trata muy pero muy bien en Augusta, Cabrera tiene su propio locker en el vestuario; y cuando me hicieron el tour por el club, me lo mostraron. Él es como una leyenda del golf acá. Se le tiene un enorme respeto, él ganó con Tiger Woods jugando en su mejor nivel, no sólo en Augusta, sino también en el US Open.

Volvamos a vos y en la cancha. ¿Cómo sos? Creo haberte visto serio cuando ganaste el Federal.

Mateo Pulcini, golfista cordobés.
Mateo Pulcini, golfista cordobés. (Gentileza)

–No sé si por ahí en El Federal ha estado serio, pero no, yo soy muy suelto, yo soy un chico bastante suelto para lo que es el golf. Soy de hablar mucho con las personas. Y obviamente, cuando tengo que pegar, me concentro mucho, no hay que pegar un tiro boludeando. Pero, bueno, son esos 20, 30 segundos que me tengo que concentrar y después hueveo un rato por ahí. Claro que ayuda a desconcentrarme un poco, a relajarme un poco, pensar en otras cosas. Me gusta divertirme mientras juego. Me gusta disfrutar el momento siempre que estoy jugando al golf

¿Pensás pasar a ser un profesional o todavía es un tema que no querés pensar?

–Sí, estoy considerando totalmente que una vez que pasen estos torneos, ya por fines de agosto empieza una escuela clasificatoria para la gira europea. Y voy a jugarla de forma amateur y, si clasifico, me haría profesional. Yo acompañé a Segundo Oliva Pinto cuando él intentó esa escuela. Fui con él. Yo no jugué. Yo le hice de cadi.

¿Qué parte de tu juego querés mejorar con el coucheo de Hernán Rey?

–Fue un problema muy pero muy grande mi juego de green. Y bueno, en estos últimos meses con Rey y con Horacito Carbonetti lo mejoré mucho. Y bueno, ahora me da mucha confianza porque me relajo un poco. Porque no la tengo que dejar tan cerca para meditarla, sino que se la dejo dos o tres metros, ahora la puedo meter.

¿Eso fue lo más importante al ganar el LAAC?

–Considero que ese fue el palo más importante de la bolsa en la semana. Y ahora se mantiene. Equipo que funciona no se toca, obvio. El resto capaz que cambia algo, pero el putter ese se va conmigo y duermo con él.

¿Sos de practicar mucho o de practicar jugando, de pararte en la zona de práctica o de salir a caminar la cancha?

–Mirá, yo soy de practicar en una cantidad aceptable. Para lo que es el mundo del profesionalismo, es poco. Pero para lo que es el mundo amateur, está bien. A mí me gusta mucho jugar 18 hoyos, jugar con mis amigos. Pero si quiero ser un profesional, tengo que cambiar algunas cosas, porque voy a vivir de eso, obvio. Y bueno, debo ser más consistente con los golpes, que las bolas erradas no sean tan malas porque quieras o no un golpe, te puede costar mucho plata. Así que eso es algo para cambiar: la cantidad de horas que practico y la calidad de la práctica.

Para contarle a la gente que no es del golf, ¿cuántas horas practicás y cuántas deberías practicar?

–Yo a la mañana practico dos, tres horas. Y a la tarde dos o tres horas más. Unas seis horas al día. Y un profesional debe entrenar de cuatro a cinco horas a la mañana y a la tarde entrena tres o cuatro horas más. Ocho o nueve horas por día como cualquier laburante Yendo al gimnasio. Ahora yo tengo la mente un poco más clara acerca de qué quiero hacer.

Y dentro de esas seis horas, ¿cómo repartís la tarea?

–A mí me gusta mucho ir a la mañana. Así que estoy solo en el club. Hay muy poca gente, y puedo hacer lo que quiera y no molesto a nadie, sobre todo approach y putter. Y en la tarde, cuando juego la cancha.

Y ahora la pregunta más importante: ¿cuál es el nuevo sueño después de haber ganado el LAAC?

–Estar en estos torneos Majors, pero como profesional, ganarme ese lugar. No es fácil jugar estos tres Major en un año.

¿Por qué creés que el Río Cuarto Golf ha producido tantos jugadores: desde Antonio Cerdá a mediados del siglo pasado, pasando por Florentino Molina, "el Negro" Horacio Carbonetti, Mauricio Molina, Clodomiro Carranza, los profesores Juani Gil, Horacio Carbonetti hijo, chicas como Ana Giuliano, y ahora Ignacio Marino y vos ganando el LAAC?

–No está cerca de nada, pero no está lejos de nada. Es como que somos nosotros y somos un grupo, como que te dan ganas de ir al club, practicar, mejorar mucho. Después, siempre se arman buenas competencias, siempre está en competición. Y, además, podés jugar con contra Mirito, contra "el Negro" Carbonetti, contra el Horacito, que es muy buen jugador, y Juani Gil, Nacho Marino... y te vas foguenado; y como te cagan a palos, querés mejorar y vas mejorando para que no te caguen más a palos... y bueno, en algún momento le terminás ganando una o dos veces y te vas emocionando. Y querés practicar más y vas a jugar afuera, y jugás bien y vas mejorando todo.