Video. El lugar más argentino de Kansas City: empanadas y más

El bar Los Hornos es el punto de reunión en Kansas City en la previa del debut de Argentina en el Mundial.

14 de junio de 2026 a las 10:28 a. m.
Sebastián Roggero, enviado especial a Estados Unidos
El lugar más argentino de Kansas City: empanadas y más
Empanadas con gusto argentino en medio del Mundial en Estados Unidos.

A más de 8.000 kilómetros de Tucumán, en una ciudad (Kansas City) donde abundan las camionetas gigantes, los edificios bajos y los carteles en inglés, hay un lugar donde el Mundial se vive distinto. Basta abrir la puerta de Los Hornos para entenderlo.

El olor a empanadas recién salidas del horno se mezcla con el de la carne en la parrilla. En una de las paredes aparecen Diego Maradona, Lionel Messi y Mario Alberto Kempes compartiendo mural. Más allá cuelgan banderas argentinas, camisetas de distintos tiempos y un cartel que se volvió obligatorio después de Qatar 2022: “Andá pa' allá, bobo”.

Por unas horas, Kansas City deja de parecer Kansas City. A pocos días del debut de la selección argentina en el Mundial 2026, Los Hornos se transformó en uno de los puntos de encuentro de hinchas, periodistas y familias que llegaron hasta Estados Unidos para seguir a la Scaloneta. Los enviados especiales de La Voz mostraron este rincón argentino y ponderaron una escena difícil de imaginar en medio del centro estadounidense.

La historia del lugar empezó mucho antes del Mundial y mucho más al sur. Isalina Insolina de la Vega, propietaria del restaurante, nació en Tucumán. Su madre, que por estos días visita Kansas para acompañar a la familia durante la Copa del Mundo, recuerda aquellos primeros pasos.

“Pablo (su esposo) y yo, de novios, empezamos Los Hornos en el año 89, en Yerba Buena. Era chiquitito. Después fue creciendo”, cuenta mientras observa el movimiento constante del local.

La conexión con Estados Unidos llegó a través de otro integrante de la familia. El hermano menor de Isalina se instaló en Kansas City en 2004 y con el tiempo fue acercando a otros parientes. Como suele pasar en muchas historias de inmigrantes, una decisión abrió el camino para las demás.

Hoy Los Hornos funciona como restaurante, almacén argentino y punto de encuentro para quienes extrañan un poco el país.

“Queremos que los argentinos que están lejos se sientan más cerca. Que puedan comer una verdadera empanada argentina, una milanesa napolitana y encontrarse con algo familiar”, resume Isalina.

Las casualidades también hicieron su trabajo. Durante la charla apareció un vínculo inesperado con Córdoba y con La Voz del Interior.

“Los Remonda (fundadores de La Voz) son primos nuestros. Mi abuelo era abogado del diario. Somos primos y amigos”, cuenta la madre de Isalina, que incluso recuerda consejos y anécdotas compartidas con integrantes de esa familia.

Mientras tanto, el patio del restaurante se convirtió en una especie de previa permanente. Entre mesas ocupadas por argentinos, estadounidenses curiosos y fanáticos que llegaron desde distintos puntos del continente, circulan bandejas con empanadas, milanesas y postres que remiten a cualquier confitería argentina.

También hay yerba mate, alfajores, dulce de leche y productos que suelen ocupar los primeros lugares en la lista de pedidos de quienes viven lejos.

Por allí ya pasaron familiares de futbolistas de la selección, entre ellos allegados de Julián Álvarez y Enzo Fernández, que eligieron el lugar para reunirse y compartir una comida antes del comienzo de la competencia.

Ahora toda la atención está puesta en el estreno mundialista. El martes, Argentina enfrentará a Argelia por la primera fecha del Grupo J y en Los Hornos esperan una jornada especial. Las pantallas ya están listas y las reservas comenzaron a multiplicarse varios días antes.

Pero la previa arrancará mucho antes. Este domingo habrá un banderazo que promete reunir a cientos de argentinos en Kansas City. Habrá música, asado, camisetas albicelestes y empanadas saliendo sin pausa de Los Hornos. Una postal improbable para cualquiera que llegue sin aviso.

Porque en esta parte de Estados Unidos, entre rutas anchas y barrios tranquilos, existe un rincón donde el Mundial también se juega con tonada tucumana. Y cordobesa… gracias a La Voz.