Temporal. Lluvia, viento y daños: el predio de Belgrano, el más afectado

El viento y el agua castigaron fuerte en Villa Esquiú y obligó a trabajos para dejar otra vez todo en condiciones. En Racing suspendieron la práctica y en el resto de la ciudad el fútbol intenta volver a la normalidad.

02 de abril de 2026 a las 12:13 p. m.
Lluvia, viento y daños: el predio de Belgrano, el más afectado
Así quedó el predio de Belgrano tras el temporal del miércoles.

Córdoba amaneció con otro ritmo. El calor pegajoso, ese que hacía transpirar hasta las ideas, quedó atrás de golpe y sin aviso. En su lugar llegó la lluvia, persistente, pesada, de esas que no dan tregua. Y con ella, el viento, el granizo en algunos sectores y un paisaje distinto: árboles caídos, alambrados vencidos y predios deportivos que sintieron el golpe.

Uno de los más afectados fue el de Belgrano en Villa Esquiú. Las imágenes hablan por sí solas: ramas y alambrados en el suelo, arcos caídos, estructuras dañadas y el barro como protagonista.

Desde temprano, empleados del club se pusieron a trabajar para recuperar la normalidad, con esa lógica silenciosa de que el fútbol no se detiene, ni siquiera cuando el cielo se viene abajo.

La Academia, sin práctica matutina

Belgrano no fue el único que sufrió el temporal. En Racing de Nueva Italia directamente no hubo práctica este jueves. La lluvia, intensa desde la madrugada, obligó a suspender la actividad esta mañana. Un paréntesis necesario en una semana que también venía cargada.

El clima cambió el escenario, pero no alteró del todo la agenda. Porque mientras la ciudad intenta acomodarse, la pelota sigue pidiendo protagonismo.

La pelota no para

Y esta noche, en el Kempes, hay función. Talleres recibe a Boca Juniors desde las 20.30 en un partido que, pese al temporal, no está en duda. El drenaje del estadio, probado en mil batallas, juega su propio partido y gana.

Así, entre charcos, nubarrones y una humedad que todavía se siente en el aire, Córdoba vuelve a latir al ritmo de la pelota. Porque si algo quedó claro en estas horas es que, aunque llueva fuerte, el fútbol siempre encuentra la manera de seguir.