Humor. Llegan las nuevas reglas: el fútbol ahora penaliza la demora

En los amistosos premundialistas comenzaron a aplicarse modificaciones reglamentarias que buscan acelerar el juego: salidas en menos de 10 segundos y límites estrictos en los saques laterales ya generan sanciones y obligan a jugadores y técnicos a adaptarse.

05 de junio de 2026 a las 02:40 p. m.
Llegan las nuevas reglas: el fútbol ahora penaliza la demora
Chumbi.

Penalizar la lentitud

Se empezaron a aplicar en los amistosos premundialistas las modificaciones reglamentarias que regirán en la Copa que está a punto de comenzar. Entre las enseñanzas que deja esta fase experimental se destaca la obligación de abandonar el campo de juego con rapidez —en menos de 10 segundos— para evitar una tarjeta amarilla al jugador saliente y una penalización de un minuto de espera para el ingresante.

Hasta ahora, una sustitución de un jugador en equipos que iban ganando implicaba una serie de pasos casi rituales que el futbolista saliente cumplía con rigor: fingir sorpresa cuando le indicaban que debía salir; luego, bajarse las medias, sacarse las canilleras, saludar al árbitro y al asistente más lejano, aplaudir a una cabecera, avanzar hacia el banco como si paseara por un bosque otoñal (aunque empujado por jugadores rivales) y, finalmente, fundirse en un interminable abrazo con su reemplazo para desearle lo mejor en los dos minutos que quedaban de juego. La ceremonia podía durar entre dos y cinco minutos, según el umbral de tolerancia y la desesperación de los rivales.

—Bueno, todo eso se terminó —señaló un dirigente de la FIFA—. Con la regla de los 10 segundos se acabaron los parsimoniosos: o salen a la carrera, como si fuera a caer un misil sobre la cancha, o los sancionamos, como ocurrió en el amistoso entre Islandia y Japón.

Efectivamente, en ese partido, en el minuto 86, el entrenador islandés decidió reemplazar a Kristian “El Lento” Hlynsson por Isak Thorvaldsson. Sin embargo, el jugador sustituto hizo honor a su apodo y demoró más de 10 segundos en abandonar el campo. El árbitro controló su cronómetro, lo amonestó por “displicencia y demora en la salida” e impidió el ingreso del reemplazante durante un minuto. Ese lapso, con 10 jugadores, resultó fatal para el equipo nórdico, que quedó aturdido por la aplicación de una regla desconocida. Japón aprovechó la situación para ponerse en ventaja y finalmente ganar el partido con un gol de Koki (“El Koki”) Ogawa.

Varios entrenadores tomaron nota de lo ocurrido en el estadio Nacional de Shinjuku y comenzaron a concientizar a sus jugadores para que salgan con rapidez hacia los límites de la cancha cuando son reemplazados, incluso zambulléndose en palomita fuera de la línea si están al límite de los 10 segundos, aun a riesgo de caer dentro del foso.

Otro caso de sanción por lentitud, a partir de las nuevas reglas que buscan promover la dinámica y el vértigo en el fútbol, ocurrió en otro amistoso premundialista entre Suecia y Noruega. En este caso, el sancionado fue el sueco Daniel Svensson por retener más de 10 segundos la pelota antes de ejecutar un saque lateral. La sanción consistió en quitarle el balón y otorgarle el saque al rival, decisión que le cayó muy mal al jugador, que corrió hacia el banco para protestar ante su entrenador por la acción del árbitro.

Si bien en un primer momento el técnico le exigió al colegiado que le “devolviera la pelota al chico”, el juez de línea y el cuarto árbitro lo hicieron entrar en razón al explicarle que se trataba de la aplicación de una nueva norma, denominada “lateral rápido y furioso”, que establece una cuenta regresiva de cinco segundos si el jugador demora en realizar el saque.

Al igual que con la salida rápida en las sustituciones, los entrenadores comenzaron a trabajar con cronómetro en mano los saques laterales, con el objetivo de que se resuelvan con celeridad y, en lo posible, con entregas precisas, ya que la premura puede derivar en pases fallidos.

—Hacer un saque lateral bajo presión genera una descarga extra de adrenalina. La idea es preparar a los jugadores para que puedan manejar la situación sin desesperarse ni bloquearse —explicó un técnico, preocupado por las consecuencias de la nueva regla.

Una forma novedosa de entrenamiento consiste en practicar los laterales con balones de hasta 15 kilos, para que los jugadores sientan mayor ligereza al ejecutar con pelotas de peso reglamentario. Un recurso más para adaptar el fútbol a los desafíos del siglo XXI.