Wanchope, uno de ellos. Lista negra en Estudiantes de Río Cuarto: quiénes son los jugadores apartados

Un grupo de jugadores comenzó a entrenarse de manera diferenciada por decisión de la dirigencia. Y un par más bajaron a Reserva.

13 de abril de 2026 a las 02:31 p. m.
Lista negra en Estudiantes de Río Cuarto: quiénes son los jugadores apartados
Wanchope Ábila trabajará de manera diferenciada en Estudiantes.

En Estudiantes de Río Cuarto ya no alcanza con discursos. La realidad golpea fuerte, sin anestesia. Último en la tabla, con 10 derrotas en 13 partidos, un equipo que no juega bien, que pierde casi todo y que empieza a mirar el descenso de reojo… o de frente. Lo que alguna vez fue ilusión de Primera hoy se parece más a una pesadilla.

La caída 1-2 ante Barracas, en casa, fue el detonante. Otra más en una campaña que está muy por debajo de lo que se soñó tras aquel histórico ascenso. Y esta vez, la dirigencia decidió actuar. Sin vueltas. Sin nombres en el comunicado, pero con una medida fuerte: apartar “por tiempo indeterminado” a un grupo de futbolistas.

La comunicación oficial habló de “situaciones que no se alinean con la entrega, compromiso y objetivos deportivos”. Traducción: en Río Cuarto se cansaron. Y pasaron la escoba.

Aunque el club no los hizo públicos, los nombres empezaron a circular puertas adentro y afuera. Según pudo saber este medio, los que quedarían al margen del plantel profesional son el arquero Renzo Bacchia; los defensores Tomás Olmos, Nicolás Morro, Tobías Ostchega y Fernando Bersano; el volante Tobías Leiva; y el delantero Ramón Ábila. Todos citados para entrenarse de manera diferenciada este lunes a las 14, lejos del grupo principal.

Dos menos en el León

Pero no es todo. Mauro Molina y Jeremías Ramponi fueron directamente bajados a la Reserva. Señal clara. El mensaje baja desde arriba: el que no está alineado, queda afuera.

El impacto es fuerte. Porque no se trata solo de resultados. Es una cuestión de rumbo. Estudiantes no encuentra respuestas en la cancha, no transmite rebeldía y se hunde fecha tras fecha. En ese contexto, la dirigencia decidió cortar por lo sano.

Ahora el desafío es doble. Reordenar el vestuario y, sobre todo, empezar a sumar. Porque más allá de las decisiones internas, el descenso no espera. Y en un torneo donde cada punto vale oro, el León está dejando pasar demasiadas oportunidades.

Todo indica que hoy será un día clave. Pronto se oficializarán las decisiones puertas adentro. Pero el mensaje ya está dado: en Río Cuarto se terminó la paciencia.

El problema es que el margen también se terminó.