Humor. Irán, el Mundial y un conflicto que incomoda a la FIFA

La selección iraní amagó con bajarse del Mundial 2026, exigió cambios de sedes en Estados Unidos y puso en aprietos a Gianni Infantino, mientras la guerra en Medio Oriente ya empieza a alterar el calendario del fútbol internacional.

20 de marzo de 2026 a las 03:02 p. m.
Irán, el Mundial y un conflicto que incomoda a la FIFA
Chumbi.

Irán, el convidado de piedra

Luego de informar públicamente que desistían de jugar el Mundial de América del Norte por razones “de fuerza mayor” —concretamente, que su país está siendo bombardeado, entre otros, por uno de los organizadores de la Copa (Estados Unidos)—, los iraníes ahora se la complicaron a Gianni Infantino al asegurar que de ninguna manera se bajarán de la disputa, pero exigen que les cambien los dos estadios asignados en la fase de grupos, ya que se encuentran en Los Ángeles y Seattle, es decir, en “territorio apache”, locución utilizada por el régimen teocrático iraní para indicar, diplomáticamente, que se trata de terreno hostil.

Esa declinación inicial iraní se produjo luego de que el impredecible presidente anfitrión, Donald Trump, asegurara que, si bien la selección de Irán era “bienvenida” a suelo estadounidense, él en particular no consideraba “apropiada” la presencia de la delegación “por su propia vida y seguridad”, una forma relativamente elegante de aplicar el derecho de admisión.

¿Qué quiso decir Trump con esta inquietante afirmación? ¿Que Estados Unidos es un país inseguro debido a la proliferación de asesinos seriales? ¿O por las temibles pandillas de motociclistas pesados que pululan en el país? ¿Está alertando quizá sobre la arraigada práctica cultural de ciudadanos fuertemente armados que, de buenas a primeras, deciden disparar aprovechando el factor sorpresa sobre la gente, presidentes incluidos? ¿O acaso teme que la temible e incontrolable ICE, la policía migratoria, apalee, capture y encarcele a los futbolistas iraníes acusándolos de inmigración ilegal y de subir el precio del petróleo?

Quienes creen en los fenómenos paranormales aseguran, sin embargo, que Trump en realidad advirtió a los iraníes sobre el peligro que significa volar sobre el Triángulo de las Bermudas, ya que, en lugar de encontrarse con sus rivales del Grupo G, podrían terminar reuniéndose con las tripulaciones del desaparecido Vuelo 19 en una dimensión completamente ajena al Mundial.

Lo cierto es que Irán pidió jugar en un país más seguro de los tres que organizan la Copa y eligió a México, donde los temibles cárteles de la droga y su capacidad operativa les resultan decididamente más inofensivos que el peligroso Estados Unidos de Trump. El pedido finalmente cayó en manos de Gianni Infantino, quien aplicó una negativa exprés a los cambios de sedes con el pretexto de que la FIFA no puede “resolver conflictos geopolíticos”, lo que sería como organizar un asado lo más lejos posible para evitar que vayan los que tienen problemas con la crisis del transporte.

Así como no está descartado que Trump exija explicaciones a Infantino sobre las razones por las que Irán clasificó al Mundial, tampoco se desecha que Infantino exija explicaciones a la Federación de Fútbol de Asia Central por las razones por las que clasificó a Irán para el Mundial, lo que convierte al seleccionado persa en el convidado de piedra de la máxima copa del fútbol.

Bicampeones

Pero la guerra en Medio Oriente empezó a complicar al fútbol internacional antes del comienzo del Mundial, ya que la Finalíssima entre Argentina y España se quedó sin estadio —o con estadio bajo fuego en Qatar— y terminó suspendida en medio de idas y vueltas entre la AFA, la Real Federación Española, la UEFA y la Conmebol, el Suoem, la UEPC, la UTA y el Ministerio de Trabajo, en un episodio agotador y confuso que culminó con victoria argentina, según confirmó el presidente de la Confederación Sudamericana, Alejandro Domínguez.

Según la interpretación de la dirigencia sudamericana, La Scaloneta es la ganadora del choque intercontinental porque la selección española no se presentó a jugar, lo que generó el rechazo de los allegados al seleccionado ibérico, que todavía se preguntan dónde debían presentarse para jugar.

“En algún momento, y para destrabar las negociaciones, se estableció que ganaría el partido aquel seleccionado que tuviera intenciones de jugarlo, y en ese punto los españoles se durmieron y no levantaron la mano. Por lo tanto, no es que no se presentaron a jugar, sino que perdieron porque no tuvieron intenciones de hacerlo, o al menos eso es lo que se interpretó”, explicó, encogiendo los hombros, un dirigente afista que celebraba con un banderazo unipersonal la nueva victoria albiceleste.

Quienes siguieron de cerca las negociaciones sostienen que hubiera correspondido dictar una conciliación obligatoria debido a la falta de acuerdo entre las partes, pero con los tiempos del Mundial encima no había demasiado margen para dilatar las conversaciones, por lo que finalmente la cuestión se saldó con victoria argentina, pese a que el partido no se jugó. “Es bueno llegar a un Mundial con una victoria sobre un rival de peso como España, el último campeón europeo. Por más que haya sido lograda por vía interpretativa, cae bien en el grupo humano”, señaló otro directivo.

Mal que le pese a Infantino, su galardonado Premio de la Paz de la FIFA le complicó con bombardeos lo que, a principios de año, era una prolija agenda futbolística rumbo a 2026.