La Voz en EE.UU. El “interino” que cambió todo: cómo Scaloni pasó de apuesta de emergencia a DT de 100 partidos en la Selección
Con cuatro títulos, números impactantes y un equipo consolidado, el entrenador llega a su partido número 100 al frente de la Selección en medio de una era que todavía parece no tener techo.
La historia es conocida y, aunque resulta injusta porque deja capítulos afuera, un repaso rápido permite recordar cómo llegó Lionel Scaloni a la dirección técnica del seleccionado nacional argentino.
El Mundial de Rusia 2018 se había cerrado de la peor forma. El ciclo conducido por Jorge Sampaoli había tenido el pésimo final que muchos presagiaban, en línea con los vaivenes registrados.
Argentina se había ido en octavos de final sin haber encontrado nunca su mejor versión futbolística, ni durante la Copa del Mundo ni en el tiempo previo. La eliminación llegó tras la dura derrota 4-3 ante Francia, un resultado incluso mezquino si se tiene en cuenta la superioridad que mostró el conjunto galo aquella tarde en la lejana Kazán.
Terminado el ciclo de Sampaoli, la selección ya debía pensar en su futuro. Claudio Tapia, presidente de la AFA, tenía la responsabilidad de elegir a su segundo entrenador desde que había asumido el cargo. El primero había sido una gran decepción y una enorme frustración.

En ese contexto comenzó la búsqueda de un nuevo técnico. Mientras tanto, Tapia le pidió a Lionel Scaloni, quien había integrado el cuerpo técnico de Sampaoli, que se hiciera cargo de manera interina de los amistosos de la fecha FIFA de septiembre.
Scaloni, que siempre cuenta que para él ya era un orgullo el solo hecho de poder ayudar a la selección, aceptó el desafío. Lo hizo, además, con el acompañamiento de Pablo Aimar, a quien casi convenció a la fuerza para sumarse a la aventura.
Así comenzó una historia impensada. Hubo interinatos hasta que llegó la oficialización definitiva. El propio Scaloni recuerda que, al finalizar cada ventana de partidos, se despedía de los jugadores y les agradecía la oportunidad de dirigirlos, convencido de que quizá el destino nunca volvería a cruzarlos.
En ese proceso, formó un cuerpo técnico bien identificado con el seleccionado, con Walter Samuel y Roberto Ayala, quienes se sumaron a Aimar, además de la participación clave —por el respaldo— de César Luis Menotti, entonces director de selecciones nacionales.
En simultáneo, se dio todo lo que ya forma parte de la génesis del ciclo: la renovación del plantel y la construcción de un equipo que dejó de depender en forma exclusiva de Lionel Messi. Se pasó de Messi y 10 más a un conjunto más equilibrado, con Messi como una pieza fundamental dentro de una estructura colectiva.
Y entonces llegaron los títulos: la Copa América 2021, la Finalissima, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Lo que había comenzado como un simple interinato terminó convirtiéndose, hoy, en el ciclo más exitoso de la historia de la selección argentina. Y continúa en pleno desarrollo.

Por más, siempre por más
Argentina enfrentará el viernes, en esta agobiante Miami, los 16avos de final del Mundial 2016. Será frente a Cabo Verde, a las 19, en un Hard Rock Stadium que estará desbordado de euforia albiceleste, adentro y afuera, porque hay miles que aún buscan entrada.
En ese partido, que promete ser único, Scaloni llegará a los 100 encuentros al frente de la selección. Y lo hará con números positivos por donde se lo mire.
En los 99 encuentros dirigidos hasta el momento, su seleccionado logró el 78,8 por ciento de los puntos en juego, con 72 victorias, 18 empates y solo nueve caídas. Anotó 205 goles y recibió apenas 50. Eso, desde lo numérico.
En cuanto a lo futbolístico, el equipo mantiene una línea sólida que transmite seguridad y confianza, aunque en este Mundial aún debe crecer y buscar más alternativas ofensivas, porque se muestra muy dependiente de un Messi estelar.
En lo anímico, el plantel luce convencido, firme y unido y, lo más trascendente, contagia cohesión rumbo al objetivo y, más aún, hambre de gloria.

El DT y su contrato
Scaloni confesaba días atrás, luego del triunfo sobre Jordania: “Estoy como el primer día, sintiendo la misma sensación antes de cada partido. Siempre sentimos algo en la panza, porque no hay partido tranquilo. Lo vivimos así”.
Ese “estoy como el primer día” abre otro capítulo que tendrá definición luego del Mundial, porque hoy todo el foco está puesto en el partido del viernes.
Está todo encaminado para que el DT renueve su contrato, que vence a fin de año. El acuerdo de palabra existe y solo hay dos motivos que postergan la firma: que nadie piensa en otra cosa que en la cuarta estrella y que, como en todo fútbol, puede pasar cualquier cosa. Además, hasta que se estampen las firmas, el final permanece abierto.
Scaloni, que ya se puso al nivel de César Luis Menotti y Carlos Bilardo en cuanto a títulos mundiales y los superó en cantidad de partidos dirigidos (ambos llegaron a 79), se acerca a los 124 de Guillermo Stábile. Si esa renovación se concreta, todo indica que logrará superarlo.
Mientras tanto, el viernes, ante la sorprendente Cabo Verde en Miami, Argentina y Scaloni tendrán una nueva oportunidad de dar otro paso en la defensa del título logrado en Qatar 2022.

