De apuesta a pieza útil. Instituto quiere retener al colombiano Córdoba

A Jhon le costó adaptarse y pasó varios meses lejos de su mejor versión. Pero el colombiano terminó convirtiéndose en una pieza valiosa para la Gloria. El 30 de junio vence su vínculo pero hay una cláusula que permitiría una renovación hasta fin de año.

02 de junio de 2026 a las 01:31 p. m.
Instituto quiere retener al colombiano Córdoba
Jhon Córdoba, delantero de Instituto.

En el mercado de pases no todas las decisiones pasan por incorporar. A veces, una de las mejores noticias es lograr que alguien se quede. Y por estas horas, mientras el plantel de Instituto disfruta de unas breves vacaciones, gran parte del trabajo de los dirigentes está puesto justamente en eso: intentar que Jhon Córdoba continúe en Alta Córdoba al menos hasta fin de año.

No parece una negociación menor. Porque el colombiano, sin convertirse en una figura excluyente ni mucho menos, terminó construyendo algo que en el fútbol vale mucho: hacerse necesario.

Llegó en julio de 2025 a préstamo desde Millonarios y durante varios meses pareció estar lejos de justificar la apuesta. Le costó adaptarse al ritmo del fútbol argentino, encontrar continuidad y convencer a los distintos entrenadores que lo fueron observando.

Sin embargo, con el correr de los partidos empezó a aparecer otra versión. Más confiado, más agresivo en el uno contra uno y cada vez más útil para un equipo que muchas veces necesitó desequilibrio por las bandas. Córdoba encontró minutos y terminó encontrando también un lugar dentro de la estructura de Instituto.

Su actuación más reciente fue una muestra de ese crecimiento. En el triunfo por 2 a 1 ante Lanús, por Copa Argentina, volvió a decir presente en el marcador y fue una de las piezas importantes de una clasificación que le permitió a la Gloria cerrar el semestre con una sonrisa.

Jhon Córdoba anotó el primer gol de Instituto ante Lanús, por Copa Argentina.
Jhon Córdoba anotó el primer gol de Instituto ante Lanús, por Copa Argentina. (Fotobaires)

Claro que todavía tiene aspectos para mejorar. La principal cuenta pendiente sigue siendo la eficacia. Porque Córdoba genera mucho más de lo que convierte. Insinúa más de lo que termina concretando. Y quizás ahí esté la explicación de por qué todavía no dio el salto definitivo que muchos imaginan para un futbolista de sus características físicas más que importantes.

Pero en Instituto entienden que el balance es positivo. Con apenas 25 años, velocidad, potencia y capacidad para romper defensas, el delantero colombiano se transformó en una alternativa valiosa para cualquier entrenador. Por eso la dirigencia ya trabaja para ejecutar la cláusula que permitiría extender el préstamo por seis meses más.

En un mercado que promete movimientos moderados, la continuidad de Córdoba aparece como una prioridad. Porque no llegó para ser una solución inmediata y tampoco se convirtió en una estrella. Lo que hizo fue algo más difícil: ganarse su lugar. Y en el fútbol, muchas veces, eso termina siendo tan importante como cualquier refuerzo.

Video: el rol de Barrelier en la barra de Instituto