Vuelta al ruedo. Instituto dejó atrás el descanso y ya le apunta a Lanús
La Gloria retomó los entrenamientos en La Agustina sabiendo que el cruce por Copa Argentina puede marcar buena parte de su segundo semestre.
Las mini vacaciones quedaron atrás en Alta Córdoba. Instituto volvió este lunes a los entrenamientos en La Agustina y el plantel ya tiene la cabeza puesta de lleno en el partido más importante que le queda antes del receso largo: el cruce ante Lanús por Copa Argentina.
La Gloria sabe que no será un partido más. Porque enfrente tendrá a un rival duro, con experiencia y acostumbrado a este tipo de encuentros mano a mano.
Pero además porque en juego hay mucho más que un pase a octavos de final. Para el equipo de Diego Flores, avanzar significa sostener viva una ilusión en el segundo semestre. Quedar eliminado, en cambio, implicaría quedarse solamente con el Torneo Clausura como único objetivo competitivo hasta fin de año.
Y en Alta Córdoba entienden perfectamente el peso de esa diferencia.
Después de haber dejado en el camino a Atlanta, Instituto ahora se prepara para enfrentar al Granate el sábado 30 de mayo, en un encuentro que todavía no tiene sede ni horario confirmados. Rosario aparece hoy como la opción con más fuerza, aunque todavía existen otras alternativas sobre la mesa.
Casi todos a disposición
Mientras espera definiciones logísticas, el plantel retomó los trabajos con todos los jugadores presentes, salvo Luca Rafaelli, que continúa realizando tareas diferenciadas mientras se recupera de una lesión en la unión miotendinosa del recto femoral derecho.
La buena noticia para Flores pasa por la recuperación de Alex Luna, que no pudo estar en el último compromiso por acumulación de tarjetas amarillas y volverá a ser una alternativa importante para un equipo que necesitará carácter, intensidad y mucha concentración para superar a Lanús.
Instituto tendrá varias jornadas por delante para preparar un partido que asoma incómodo desde todo punto de vista. Porque Lanús suele competir bien en este tipo de torneos, tiene oficio y maneja los tiempos de las eliminatorias. Pero también porque la Gloria todavía busca consolidar una identidad futbolística más estable y encontrar regularidad en los momentos decisivos.
La hora de dar el golpe
En ese contexto, la Copa Argentina aparece como una oportunidad enorme. No solo por la posibilidad concreta de seguir avanzando, sino también porque un triunfo permitiría llegar a octavos de final, donde ya espera Platense.
Después de este compromiso recién llegará un descanso más extenso antes de iniciar la pretemporada pensando en el Clausura, torneo en el que Instituto debutará visitando a Vélez en Liniers y luego recibirá justamente a Platense.
Pero antes de pensar en lo que ocurrirá a fines de julio, en refuerzos o en el segundo semestre, la prioridad está clara: Lanús.
Porque para Instituto la Copa Argentina dejó de ser un torneo complementario. Hoy es una necesidad.

