Esfuerzo. Instituto acelera a fondo: llega la etapa más dura de la pretemporada
El plantel de Diego Flores se trasladará a Río Segundo para realizar trabajos en doble turno. Habrá más exigencia física, una base clave para construir un equipo intenso de cara al Clausura.
La pretemporada de Instituto cambia de ritmo. Después de los primeros días de trabajo en La Agustina, el plantel albirrojo se trasladará esta semana a Río Segundo para afrontar la parte más exigente de la preparación de cara al Torneo Clausura.
En el predio El Norte, el equipo conducido por Diego Flores realizará una concentración con entrenamientos en doble turno. Es la etapa que ningún futbolista espera con ansiedad, pero que todos saben que resulta indispensable.
Habrá menos contacto con la pelota y más exigencia física. Más kilómetros recorridos, más cargas de trabajo y jornadas que terminarán con las piernas pesadas. Es la parte de la pretemporada que deja exhaustos a todos.
Sin embargo, puertas adentro del cuerpo técnico tienen claro que ese esfuerzo será determinante para construir el equipo que pretende Flores: un conjunto intenso, dinámico y capaz de sostener un alto ritmo durante los 90 minutos.
Si Instituto quiere "volar" en el segundo semestre, necesita atravesar ahora estos días de máxima exigencia.
La idea del entrenador es que el equipo pueda presionar con constancia, recuperar rápido la pelota y mantener una intensidad constante. Y para eso no hay atajos: el trabajo físico es la base sobre la que luego se edificará la propuesta futbolística.
Más adelante llegará el tiempo de los amistosos, que servirán para sumar rodaje y empezar a pulir detalles futbolísticos. Los rivales todavía no están definidos, pero serán la oportunidad ideal para empezar a ver en acción la idea que busca plasmar el DT.
Mientras tanto, el mercado de pases se mueve con lentitud y todavía no hubo refuerzos. Sí aparecieron algunas caras nuevas con respecto al plantel que disputó el Apertura.
Los juveniles Lucas Olivera, Pedro Baster, Bautista Bujedo, Ignacio Marasca y Augusto Coronel se sumaron a los trabajos, mientras que Facundo Suárez volvió a entrenarse tras su lesión, aunque será llevado de manera progresiva después de una larga inactividad. Además, el lateral izquierdo Juan Meli ya quedó habilitado para jugar en el Clausura.
En Río Segundo comenzará a moldearse el Instituto que buscará ser protagonista en el segundo semestre. Y, como suele ocurrir en cada pretemporada, el camino hacia ese objetivo empieza con sacrificio.

