El pulso del día. La increíble lección de Messi a los 39 años: falló un penal, se levantó y escribió otra página histórica

Cuando muchos imaginaban el golpe anímico, el capitán respondió como los gigantes: convirtió dos goles, batió un récord que parecía imposible y acercó a Argentina a los octavos del Mundial 2026.

22 de junio de 2026 a las 06:36 p. m.
Joaquín Balbis
Joaquín Balbis
Enviado especial a EE.UU.
La increíble lección de Messi a los 39 años: falló un penal, se levantó y escribió otra página histórica
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.

El tipo cumple 39 años, sí, 39, este miércoles. A su edad, en su condición, con todo lo que ya hizo y con una familia formada, con tres hijos y la vida plena, bien podría estar cómodo en su casa. Incluso, podría haber venido al Mundial 2026 como comentarista o como un simple espectador de lujo.

Lejos de eso, su espíritu competitivo, su voracidad por seguir y ese amor por la pelota, ese gen único, lo hacen estar a pleno cuando empieza a transitar su año 40 de vida. «A mí me gusta jugar a la pelota», dijo el martes pasado, tras marcarle un triplete a Argelia. Eso lo mantiene activo: es su máxima energía, una inagotable fuente de combustible.

A Lionel Andrés Messi le gusta jugar a la pelota. Y mientras él disfruta, millones de personas se emocionan, se conmueven y se rinden a sus pies, como sucede desde que el mundo tomó conciencia de su existencia. Y como se repite desde aquel 16 de junio de 2006, cuando debutó en un Mundial con la selección argentina.

Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final. (AP)

Él juega y los récords caen, se derrumban, se hacen añicos. Este lunes, un escenario de lujo como el Dallas Stadium fue testigo de otra función de gala del capitán argentino, que ya es el máximo goleador de los mundiales, con 18 tantos.

Esta vez, a su habitual despliegue futbolístico le sumó —porque debió apelar a ello— una virtud que forma parte de su repertorio, pero que casi siempre luce menos que su juego: la capacidad para sobreponerse a la adversidad. La tuvo a lo largo de su carrera y volvió a aparecer en este partido frente a Austria, tras fallar un penal (el tercero en un Mundial, luego de los errados en Rusia 2018 y Qatar 2022) a poco de iniciado el cruce en Texas.

A partir de entonces, respaldado por una defensa salvadora y un mediocampo incansable, «Leo» generó lo más destacado de Argentina, con su visión, un porcentaje de pases precisos casi perfecto y dos goles de distinta concepción, pero igual trascendencia.

Cuti Romero junto a Messi.
Cuti Romero junto a Messi. (AP)

El primero, para cerrar a su estilo una gran combinación entre Almada y Medina, en la etapa inicial, cuando Argentina necesitaba más que nunca ese tanto. El segundo, en el cuarto minuto de descuento, tras una contra que él mismo condujo y definió. En este caso, con una resolución más esforzada, sin darse por vencido, empecinado en marcar ese 2-0 que les dio tranquilidad a sus compañeros, al cuerpo técnico y a todo el país.

Lo admitió el DT Lionel Scaloni después del partido, cuando habló sobre el valor de ese gol, ya sobre el final de un desafío incómodo planteado por los austríacos. Al entrenador argentino le brillan los ojos cada vez que habla de su capitán. «Que sea feliz», le deseó por su cumpleaños. Y «Leo» es feliz; sin dudas, lo es, más allá de cualquier obstáculo.

Dallas fue de Messi este 22 de junio de 2026, justo un día histórico para el fútbol argentino, en el 40º aniversario de los dos goles de Diego Maradona a Inglaterra. Quizá el gran homenaje del «10» actual al «10» eterno haya sido su doblete, que además encaminó a la selección hacia la clasificación y aumentó la ilusión.

Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final. (AP)

En las tribunas, donde cerca del 90 por ciento de las 70.600 personas alentaba a Argentina —y la gran mayoría llevaba una camiseta con «Messi» y el «10» en la espalda—, se cantó el esperanzador «que de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar…». También se ovacionó cada una de sus apariciones en las pantallas gigantes.

Sonó, además, el ya clásico «Meeeeeessi, Meeeeessi», que confirma las sensaciones infinitas que genera este extraterrestre del fútbol. Un tipo que, a los 39 años, sigue siendo uno de los principales —tal vez el principal— motivos de alegría de un país que vuelve a ilusionarse.