El pulso del Mundial. La imagen de Messi que conmovió al Mundial tras el agónico 3-2 de Argentina: "Me llena de orgullo este grupo"

El capitán falló un penal, marcó el gol del empate y terminó emocionado tras la remontada épica frente a Egipto. Después del partido dejó una frase que resume el espíritu de una selección que nunca se rindió y que ya está en los cuartos de final.

07 de julio de 2026 a las 06:23 p. m.
Joaquín Balbis
Joaquín Balbis
Enviado especial a EE.UU.
La imagen de Messi que conmovió al Mundial tras el agónico 3-2 de Argentina: "Me llena de orgullo este grupo"
Argentina vs Egipto.

“Me llena de orgullo jugar con este grupo, que siempre compite y nunca baja los brazos”.

Dos horas y media después del apoteótico triunfo de Argentina sobre Egipto, el capitán, Lionel Messi, todavía debía pasar por la zona mixta. El equipo entero ya se había retirado y solo faltaba él, porque unos metros más adelante iba su ladero, Rodrigo De Paul.

Messi se detuvo y, durante más de 15 minutos, intentó complacer a la mayor cantidad posible de periodistas.

Antes, Messi había sido Messi en otra versión: más terrenal, pero siempre Messi.

Messi es el líder de una selección argentina que ganó un partido agónico, en tiempo de descuento. Un partido de esos en los que se piensa: “si no perdiste hoy…”.

Messi llora y luego vuela por los aires en el homenaje que le hacen sus compañeros.

Es el mismo Messi que falla un penal, pero luego convierte el gol del empate.

Messi juega a un nivel más bajo de lo habitual, en especial si se lo compara con el que venía mostrando en la selección argentina, y más aún en este Mundial. Sin embargo, nunca se entrega. Ni aun en esta versión humana.

Se estaciona sobre la derecha, casi invisible para los defensores. Lo intenta una y otra vez. Pierde y gana. Insiste. Hasta que, cuando puede, aparece para marcar el 2-2.

Messi es el capitán de una selección argentina que termina ganando un partido agónico, en tiempo de descuento.

Todo un estadio vuelve a corear su nombre: “Messi, Messi, Messi”, como en su momento cantó “que de la mano de Leo Messi toda la vuelta vamos a dar”, casi una canción de guerra para empujar al equipo.

Una vez más, el crack regala una imagen cargada de emoción, de gloria y de felicidad.

Argentina —esta Argentina versión épica, que hace sufrir y emociona, y que tiene una hinchada única, que jugó un partido aparte ante Egipto— puede estar orgullosa de su capitán, como su capitán está orgulloso de sus compañeros.

Argentina, equipo; Messi; la gente: una fórmula que, hasta ahora, ganó todo lo que jugó en este Mundial y que va por más historia. Cargada de ilusión y de lágrimas de emoción.