Recuerdo. El humilde inicio de Paulo Dybala: cuánto cobraba en Instituto y su primer auto

El delantero cordobés sorprendió al recordar sus primeros pasos en el fútbol profesional y revelar el bajo salario que percibía en sus inicios, muy lejos de las cifras que maneja hoy en Europa.

29 de abril de 2026 a las 08:35 a. m.
El humilde inicio de Paulo Dybala: cuánto cobraba en Instituto y su primer auto
Paulo Dybala, actual jugador de la Roma de Italia.

En una charla distendida en Lo del Pollo, el delantero argentino Paulo Dybala abrió el archivo de sus recuerdos y dejó una confesión que rápidamente se volvió viral: cuánto cobraba en sus comienzos en Instituto de Córdoba.

Lejos de los contratos millonarios que hoy lo rodean en AS Roma, el futbolista surgido en Laguna Larga contó que su primer sueldo en la Primera del club de Alta Córdoba era de apenas 4200 pesos por mes. Una cifra que refleja no solo el contexto de aquella época, sino también el largo camino recorrido hasta convertirse en una figura del fútbol europeo.

“Mi primera plata me la quemé en ropa, zapatillas, boludeces… Si te digo mi primer sueldo en Instituto… 4200 pesos”, relató entre risas, dejando ver la naturalidad con la que vivió ese momento de su vida. Según explicó, ese dinero lo cobraba mensualmente durante su etapa inicial como profesional.

Dybala debutó en Instituto entre 2011 y 2012, donde rápidamente llamó la atención por su talento. Ese rendimiento lo catapultó al fútbol italiano, primero en Palermo y luego en gigantes como Juventus, hasta llegar a su actual presente en Roma.

Además del recuerdo económico, el delantero también compartió una anécdota sobre su primer auto: un Seat León que, según contó, generaba cierta incomodidad en su entorno por tratarse de un vehículo llamativo para un joven de apenas 18 años que recién daba sus primeros pasos en el plantel profesional.

Hoy, consolidado como uno de los jugadores argentinos más destacados de su generación y con el sueño vigente de disputar un nuevo Mundial con la selección, Dybala mira hacia atrás con una mezcla de nostalgia y humor. Una historia que refleja que, incluso en el fútbol de élite, los comienzos suelen ser mucho más terrenales de lo que muchos imaginan.