La Voz en EE.UU. El hombre que nunca se despega de Messi: por qué De Paul es más importante que nunca
El mediocampista es el ladero constante del capitán, con quien desde hace un año comparte equipo en Inter Miami. Un apoyo clave para este “Leo” mundialista.
“Está jugando bien, físicamente se lo nota bien y, cuando juega con los que conoce, da un plus. Pero es el primero que sabe que no puede bajar el pistón. Él sabe que no puede relajarse. En la pausa de hidratación le dije que no podía bajar: es un jugador que nos contagia un montón. Cuando baja el pistón, el equipo lo siente. Le pedí que subiera un poco más porque, si no estaba bien, lo podía cambiar”.
Lionel Scaloni respondió con ese concepto cuando La Voz, tras el partido con Argelia, le solicitó al entrenador una reflexión sobre la actuación de Rodrigo De Paul. El seleccionador lo elogió —el volante venía de hacer un gran partido—, pero también dejó clara la exigencia que recae sobre él y la intensidad y la entrega que le reclaman.

De Paul tomó una decisión controvertida en julio del año pasado, cuando dejó el competitivo Atlético de Madrid de Diego Simeone para pasar a Inter Miami, de la MLS, una liga inferior a la española. A los 31 años, tenía nivel suficiente para continuar en cualquier club o competencia de mayor exigencia que la estadounidense.
Sin embargo, eligió Inter Miami, donde sería compañero de uno de los mejores futbolistas de la historia, su amigo Lionel Messi. Ambos entablaron una relación muy estrecha en la selección nacional y la presencia del jugador surgido en Racing fue clave para “Leo” en el proceso de transición del equipo tras el fracaso en Rusia 2018, bajo la conducción de Jorge Sampaoli. En esa combinación entre los pocos que quedaban de la vieja camada y los que se sumaron, se gestó una relación decisiva para que Messi se sintiera uno más dentro de un grupo con muchas caras nuevas.
De Paul recibió su primera convocatoria a la selección para la doble fecha FIFA de octubre de 2018, en el marco de una renovación liderada por el entonces técnico interino, Scaloni. Debutó con la celeste y blanca en el 4-0 ante Irak, el 11 de ese mes. Luego fue citado en noviembre para dos amistosos frente a México y, en marzo de 2019, volvió a ser convocado para medirse con Venezuela y Marruecos. Después llegaron los hitos más conocidos: la Copa América 2019, los títulos continentales de 2021 y 2024 y la consagración mundial de 2022.

Clave para un “Leo” mundialista
La historia secreta dirá cuánto tuvo que ver aquella elección de De Paul de jugar en Inter Miami para que su amigo Messi transite hoy su sexto Mundial.
Lo que sí puede observarse es cómo comparten momentos, cómo son casi inseparables y cómo De Paul se ha transformado prácticamente en un guardaespaldas de su capitán.
Fuera de la cancha pasan mucho tiempo juntos. Dentro del campo, De Paul juega muchas veces detrás de Messi y es un generador constante de energía y una rueda de auxilio tanto para “Leo” como para todo el equipo.
El martes pasado, frente a Argelia, aportó un despliegue impresionante por el sector derecho, tanto para asociarse en el mediocampo como para proyectarse en ataque o retroceder en defensa. Y el jueves, cuando el mundo volvía a girar en torno a Messi por lo sucedido a raíz de la falsa noticia sobre la muerte de su padre, quien estuvo todo el tiempo junto al “10” en el entrenamiento fue, quién si no, De Paul.
Sobre cómo ve a Messi en esta copa, De Paul dijo: “Siento que lo está disfrutando, que ya no carga con esa mochila que tuvo durante tanto tiempo. Lo disfruta, aunque a veces el contexto no se lo permite. Lo veo muy bien. En la habitación, tomando mates, a veces le digo: ‘Che, enano, te faltan uno o dos goles para algún récord’, y te juro que no tiene ni idea. Se lo recordamos siempre y no piensa en nada de eso. Es una ventaja tener a Leo, por cómo maneja el grupo, por cómo lo impulsa y por lo que es”.
Y si lo dice De Paul, el futbolista de este plantel que más tiempo ha pasado con Messi en el último año, algo de razón debe tener.

