Análisis. Histórico triunfo de Belgrano sobre Talleres: una fiesta clásica que al final fue celeste
Córdoba vivió esta sábado en el Kempes otra edición del superclásico de la provincia, que tuvo todos los condimentos, que se jugó desde mucho antes y se seguirá jugando por bastante días más. La agresión a los ómnibus de la delegación celeste fue la nota negra de la jornada.
Córdoba vivió este sábado una verdadera fiesta del fútbol, en la cual fue Belgrano el que terminó contento en una jornada donde, si había una certeza atractiva, era que iba a haber un clasificado a cuartos y un eliminado. Uno feliz, el otro triste.
El fútbol que impuso el equipo que dirige Ricardo Zielinski sobre el que conduce Carlos Tevez, que determinó una incuestionable victoria de los de Alberdi, hizo que el sábado se tiñera de celeste en un Kempes donde cada rincón estaba cubierto de azul y blanco por una hinchada que copó el coliseo mayor de nuestro fútbol en una nueva demostración de fidelidad absoluta del Matador.
Pero antes de las evaluaciones futbolísticas hay que ver cómo el clásico mayor de la provincia alteró toda la semana antes y durante, algo que se extenderá por días, semanas y un tiempo indeterminado desde el mismo momento en que Darío Herrera decidió que el clásico por los octavos de final del Apertura era historia.

En la previa y en los 90 pico minutos que duró el partido quedó claro lo que significa para Córdoba su derbi mayor, con un color y calor impresionantes, con movidas inolvidables como el banderazo del viernes en el Gigante de Alberdi para hacerles el aguante a los jugadores o todo lo que puso ayer la hinchada de Talleres para apoyar a los suyos en un Kempes que se vistió de gala.
Continúa el maleficio del público local en el clásico. 15to partido que se juega con solo hinchas locales y nunca pudieron festejar los dueños de la tribuna. #la12NoJuega pic.twitter.com/6DICfRbXFD
— Gustavo Farías (@gfarias_MundoD) May 9, 2026
La mancha negra la pusieron esos inadaptados y delincuentes que se dicen hinchas de Talleres que antes del encuentro apedrearon los ómnibus en los cuales llegó la delegación de Belgrano y que bien podría haber terminado en algo mucho más grave. Repudiable por donde se lo mire y un llamado de atención para todos: autoridades, funcionarios, gente, dirigentes, todos.
En tanto, por estas horas la alegría tiene sede central en Alberdi y en ese plantel que dirige Zielinski que pisó fuerte en rodeo ajeno, jugó en un muy buen nivel y se regaló un triunfo histórico.

