El rival. Por qué el hijo de Zinedine Zidane eligió jugar para Argelia y no para Francia: su historia

El arquero, hijo de la leyenda francesa Zinedine Zidane, debutará en una Copa del Mundo defendiendo la camiseta del país de sus abuelos y ante el campeón vigente.

16 de junio de 2026 a las 09:34 a. m.
Por qué el hijo de Zinedine Zidane eligió jugar para Argelia y no para Francia: su historia
Luca Zidane, arquero de Argelia.

El 12 de julio de 1998, Francia conquistó su primera Copa del Mundo tras vencer 3-0 a Brasil en la final disputada en el Stade de France. Esa noche, Zinedine Zidane fue la gran figura del equipo que levantó el trofeo por primera vez en la historia. Dos meses antes de aquella consagración, el 13 de mayo, había nacido su segundo hijo: Luca.

Casi tres décadas después, aquel niño que creció bajo el peso de uno de los apellidos más importantes del fútbol mundial vivirá uno de los momentos más trascendentes de su carrera. Esta noche, el arquero será titular de Argelia ante Argentina en el Arrowhead Stadium de Kansas por el Mundial 2026.

La historia de Luca Zidane tiene un vínculo especial con la selección que representa. Aunque nació en Aix-en-Provence, Francia, y realizó gran parte de su formación en las selecciones juveniles francesas, decidió defender la camiseta argelina por sus raíces familiares.

Zidane eligió la tierra de sus abuelos

En septiembre del año pasado, el arquero del Granada confirmó su decisión de jugar para Argelia, el país de origen de sus abuelos paternos, Smaïl y Malika Zidane.

Ellos emigraron a Francia en 1962, durante el contexto de la Guerra de Independencia de Argelia, y transmitieron a sus descendientes el vínculo con sus raíces.

“Cuando pienso en Argelia, me viene directamente a la cabeza mi abuelo”, contó Luca en una entrevista con la revista Onze Mondial.

“Tenemos una cultura argelina desde que éramos muy pequeños y son mis abuelos quienes nos transmitieron ese amor. Cuando me pongo la camiseta de la selección y escucho el himno nacional, siento emociones increíbles”, explicó.

Al igual que su padre, quien siempre expresó orgullo por sus orígenes argelinos, Luca considera esa identidad como una parte fundamental de su historia.

Del Real Madrid a encontrar su lugar en Granada

La elección de Argelia también estuvo relacionada con el escenario deportivo. En Francia, el arco quedó en manos de Mike Maignan tras el histórico ciclo de Hugo Lloris, reduciendo las posibilidades de competencia para Zidane.

Formado en las inferiores del Real Madrid junto a sus hermanos Enzo, Theo y Elyaz, Luca debutó en el primer equipo merengue en un empate 2-2 ante Villarreal el 19 de mayo de 2018.

Sin embargo, la presencia de figuras como Thibaut Courtois y Keylor Navas limitó sus oportunidades en el club español. Por eso buscó continuidad en otros equipos.

Pasó por Rayo Vallecano, Racing de Santander y Eibar hasta encontrar estabilidad en Granada, donde se convirtió en una pieza importante desde su llegada en julio de 2024.

Con 45 partidos disputados y 15 vallas invictas, logró ganarse la convocatoria para el Mundial 2026.

Una lesión y una máscara para el debut mundialista

La presencia de Luca Zidane en la Copa del Mundo estuvo en duda hasta último momento.

El arquero sufrió una fractura de mandíbula y mentón tras un choque con el delantero Óscar Naasei durante un partido frente al Almería en abril.

Aunque logró recuperarse a tiempo, disputará el torneo utilizando una máscara protectora especialmente diseñada para cuidar la zona afectada.

El arquero que buscó escapar del apellido Zidane

La decisión de jugar como arquero también estuvo vinculada a la búsqueda de una identidad propia. Ser hijo de uno de los futbolistas más talentosos de la historia significaba convivir con comparaciones constantes.

Luca contó que su hermano mayor, Enzo, influyó en su elección.

“Cuando era niño jugaba al fútbol con él y siempre me mandaba al arco por ser más chico. Me decía que era bastante bueno, aunque no sé si me engañaba o no”, recordó en diálogo con Marca.

El propio futbolista explicó por qué eligió permanecer bajo los tres palos.

“Seguí siendo arquero porque tengo una personalidad diferente. No me gusta que me comparen con mi padre y, siendo arquero, es difícil compararse con él”, afirmó.

Un desafío para escribir su propia historia

Fuera de la cancha, Luca también busca diferenciarse de la figura de su padre. Su estilo personal, vinculado a la moda clásica y la estética “Old Money”, se convirtió en otra forma de construir su propia imagen.

“Siempre dije que admiro a mi padre y estoy muy orgulloso de llevar este apellido. Pero en el fútbol quiero ser Luca y que no me comparen”, sentenció.

Ahora tendrá frente a sí una de las pruebas más importantes de su carrera: enfrentar a Argentina en un Mundial y comenzar a escribir su propio legado, lejos de las sombras de un apellido que marcó para siempre la historia del fútbol.