Primera Nacional. Godoy Cruz mantiene charlas con Oldrá para su vuelta al club

El exentrenador de Instituto podría regresar al Tomba, pero como DT. Le ofrecieron ser coordinador de inferiores pero pretendería ser coordinador general para tener injerencia en el plantel profesional.

07 de abril de 2026 a las 01:58 p. m.
Godoy Cruz mantiene charlas con Oldrá para su vuelta al club
Oldrá podría volver a Godoy Cruz.

Daniel Oldrá puede volver a casa. Y no es una frase hecha. Es literal. En Godoy Cruz ya hay charlas para que “el Gato” regrese al club de su vida, ese que conoce de memoria, pero esta vez con otro traje. Después de su flojo paso por Instituto, donde apenas consiguió cuatro triunfos en 22 partidos, el DT empieza a rearmar su mapa en el fútbol.

La idea que circula en Mendoza es clara: ofrecerle el rol de coordinador de inferiores. Pero Oldrá quiere un poco más. Pretendería tener injerencia en el plantel de Primera, un lugar más amplio, más integral. Y hay buena sintonía. Las partes se escuchan, se acercan, negocian.

A los 58 años, el “Gato” parece haber hecho un clic. El banco, por ahora, no lo seduce tanto. “El puesto de entrenador es muy ingrato. En el fútbol argentino de hoy, tres malos resultados y te quedás sin trabajo”, soltó, con la experiencia reciente todavía fresca. No es casual. En Instituto, el ciclo nunca terminó de arrancar y se fue antes de lo esperado.

Ofertas para dirigir no le faltaron. Pero eligió frenar. Pensar. Reubicarse. “Me gustaría volver a Godoy Cruz en el rol que siempre tuve, como mánager o coordinador de inferiores. Creo que desde ahí puedo aportar más y ayudar al crecimiento del club”, explicó. Y ahí aparece el verdadero deseo: construir más que dirigir.

Soldado del "Tomba"

Oldrá no reniega de su historia, al contrario. La abraza. “Godoy Cruz va a volver al lugar que se merece, esté yo o no esté en el banco. El club es demasiado grande como para depender de una sola persona”, dijo. Y en esa frase hay una declaración de principios.

El “Gato” quiere volver. No como salvador, sino como parte. No para apagar incendios, sino para armar desde abajo. Después de un paso que no salió como esperaba, la pelota vuelve a rodar. Y esta vez, quizás, desde otro lugar. Pero en casa.