Garnacho y un palo para Scaloni, tras estar cada vez más lejos de la selección: Me dijeron que...
Su presente a nivel clubes tampoco ayudó: tras perder terreno en Manchester United con la llegada de Ruben Amorim y luego de su paso a Chelsea, donde no logró continuidad
Alejandro Garnacho pasó en poco tiempo de ser una de las grandes apuestas a futuro de la selección argentina a quedar relegado en las últimas convocatorias de Lionel Scaloni.
Su presente a nivel clubes tampoco ayudó: tras perder terreno en Manchester United con la llegada de Ruben Amorim y luego de su paso a Chelsea FC, donde no logró continuidad, el extremo quedó relegado en la carrera por un lugar en el Mundial 2026.
La elección de Argentina y la influencia de Messi
Desde Londres, Garnacho explicó en ESPN los motivos que lo llevaron a representar a la Albiceleste, pese a haber nacido en España y tener la posibilidad de jugar para ese país.
“Nací en España, pero mi mamá es argentina. Cuando ella tenía 9 años, toda la familia se mudó a España. La razón por la que elegí Argentina fue porque me dieron la confianza desde un principio y dijeron que iba a ser importante en el futuro”, contó.
Además, reconoció la influencia determinante de Lionel Messi en su decisión: “Messi también tiene mucho que ver con eso. Tener la posibilidad de jugar con él es algo a lo que no se le puede decir que no tan fácil. Sé que haré grandes cosas para ellos. Es cuestión de tiempo”.
Hasta el momento, Garnacho suma ocho partidos oficiales con la Selección, con un total de 270 minutos en cancha.
De fan de Cristiano a admirador de Messi
Aunque siempre se declaró seguidor de Cristiano Ronaldo —con quien incluso compartió plantel en el Manchester United—, su experiencia junto a Messi le cambió la mirada.
“Haber estado con él en la Selección, ver su mentalidad, te ayuda mucho a construirte como jugador. Me sorprendió que después de todo es igual al resto, una persona normal. Cuando lo ves entrenar ves toda su calidad, pero luego es una persona muy humilde”, expresó.
Y recordó un momento especial: “Siempre recuerdo la primera vez que estuve con él en una concentración, compartiendo cada día, comiendo, entrenando, durmiendo… Fue un sueño y le pedí una foto”.
Un futuro abierto, pero con desafíos
A sus 21 años, Garnacho todavía tiene margen para revertir su situación, aunque el tiempo apremia de cara a la lista definitiva para el Mundial. Su talento no está en discusión, pero necesitará recuperar continuidad y protagonismo para volver a meterse en la consideración del cuerpo técnico.

