Lo que viene. Gareca quiere dirigir: qué pasó cuando Talleres lo buscó

Tras las eliminaciones ante Belgrano y Atlético Tucumán, la dirigencia enfrenta la primera gran determinación para rearmar a la "T". "El Flaco" vuelve a aparecer como un nombre fuerte.

21 de mayo de 2026 a las 01:23 p. m.
Gareca quiere dirigir: qué pasó cuando Talleres lo buscó
Ricardo Gareca. Talleres lo fue a buscar hace un tiempo. Ahora está desocupado. El plantel vuelve a entrenar el 11 de junio.

La doble eliminación que sufrió Talleres dejó al club en el peor escenario deportivo imaginable para este semestre. La caída en octavos de final del Torneo Apertura frente a Belgrano y el reciente 0-3 ante Atlético Tucumán por los 16avos de final de la Copa Argentina no solo frustraron los objetivos inmediatos, sino que también redujeron drásticamente las posibilidades de clasificación a la Copa Libertadores 2027.

Con ese panorama, la primera gran decisión que deberá tomar la directiva encabezada por Andrés Fassi será la elección del entrenador definitivo que reemplace a Carlos Tevez y encabece una reconstrucción futbolística profunda.

El desafío no es menor. Talleres afrontará un segundo semestre con participación exclusiva en el Torneo Clausura, un certamen que entrega una plaza directa a la próxima Libertadores para su campeón y que además representa la última gran oportunidad para sumar en la tabla anual y aspirar al menos a un boleto para competencias internacionales.

La conducción albiazul entiende que el próximo DT deberá tener un perfil muy específico: experiencia internacional, conocimiento pleno del fútbol argentino y rodaje en torneos Conmebol. No se trata solamente de encontrar un técnico para competir, sino alguien capaz de devolverle identidad a un equipo que quedó desdibujado tras una temporada marcada por cambios permanentes, frustraciones y golpes deportivos.

Ese perfil fue el que alguna vez acercó a Diego Cocca a Talleres. Sin embargo, aquella experiencia terminó abruptamente antes incluso de su debut oficial, en medio de diferencias con la dirigencia por supuestos incumplimientos.

En ese contexto, el nombre de Ricardo Gareca vuelve a instalarse con fuerza. El “Tigre” ya había sido contactado por Talleres tras la salida de Javier Gandolfi y continúa siendo uno de los técnicos con mayor consenso interno y respaldo popular entre los hinchas.

En aquel momento, Gareca venía de una experiencia compleja en Vélez Sarsfield después de su exitoso ciclo al frente de la selección de Perú. Su intención era volver al ámbito de selecciones y alejarse del desgaste cotidiano que implica dirigir un club. Incluso, Talleres había evaluado integrar a Mauricio Caranta dentro de su cuerpo técnico, lo que terminó sucediendo cuando acompañó a Walter Ribonetto.

La última experiencia de Gareca fue al frente de la selección de Chile, un ciclo que terminó tras no lograr la clasificación al Mundial 2026. Pese al desenlace, el entrenador dejó en claro recientemente que mantiene vigente su deseo de continuar trabajando.

“Para ser DT te tiene que gustar mucho y es muy cambiante. Uno tiene que estar preparado para esto. Sé que cuando no vienen los resultados es complicado, pero uno se mentaliza para esto. El día a día me gusta, me gustaría insertarme otra vez en Argentina. El desafío de un equipo grande es una ambición para todo técnico. Todos apuntan a instituciones importantes. Lo que demandan Boca, River”, afirmó hace pocos días.

Actualmente desocupado y con trabajos previstos como analista televisivo durante el Mundial, Gareca aparece disponible en un momento en el que Talleres necesita actuar rápido. El tema es que el plantel volverá a entrenarse el próximo 11 de junio y el tiempo empieza a jugar un papel decisivo. Gareca tiene familia en Córdoba, pero aún no ha sido contactado.

Allí surge la gran incógnita que atraviesa hoy al club: si la dirigencia podrá acelerar las gestiones para convencer a un entrenador de semejante perfil o de uno parecido o si finalmente deberá avanzar por otra alternativa para encarar una reconstrucción que asoma como una de las más complicadas de la era Fassi.