"Estuvimos a la altura". Torres y Motta vuelven a sus antiguas funciones en Racing

La dupla interina ganó los dos partidos que dirigió al plantel profesional. El lunes comienza el ciclo de Llorens en la Academia.

22 de marzo de 2026 a las 11:46 a. m.
Torres y Motta vuelven a sus antiguas funciones en Racing
Motta y Torres, los interinos que debutaron con victoria.

En el momento más incómodo, cuando el ruido baja desde afuera y el vestuario busca respuestas, Racing de Nueva Italia encontró algo más que un triunfo: encontró conducción. Aunque haya sido por un rato. Aunque haya sido en modo interino. Pero alcanzó.

Porque en Los Polvorines, con ese 2-1 ante San Miguel que vale más por el contexto que por la estadística, la dupla que conformaron Ramiro Torres y Pablo Motta estuvo a la altura de las circunstancias. Sin estridencias, sin promesas grandilocuentes. Con decisiones simples, pero firmes.

El equipo entendió rápido el plan. Lo ejecutó mejor. Y lo resolvió antes de que el partido se volviera una trampa. Leandro Córdoba fue el nombre propio de la tarde, claro, con dos golpes certeros en el amanecer del juego. Pero detrás de esa eficacia hubo una idea: aprovechar el envión, jugar con determinación y golpear primero.

Después tocó lo otro. Lo menos vistoso. Sostener. Meter. Ordenarse. Y ahí también respondió Racing. Porque si algo mostró este equipo en estos dos partidos es carácter. Ese que, muchas veces, aparece cuando el contexto aprieta.

Torres lo explicó sin vueltas: acomodaron piezas para potenciar a Ricardo Centurión y encontraron respuestas. Motta, con la emoción todavía fresca, habló de justicia. De esfuerzo. De un grupo que no merecía irse con las manos vacías. Y que terminó llevándose todo.

Volver a las bases

Dos partidos, dos triunfos. Ante rivales que no perdían. No es un dato menor. Es, en todo caso, una señal. Motta ahora volverá a la cuarta y sexta de AFA. Torres, otra vez en la Primera Local.

Ahora vendrá Pedro Llorens con su proyecto y sus ideas. Pero se encontrará con algo que no siempre es fácil de heredar: un plantel vivo, comprometido, convencido de que puede.

Y también con una certeza: en el medio de la tormenta, hubo dos que agarraron el timón y no lo soltaron. Y eso, en el fútbol, no se explica. Se valora.