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Deportes - Fútbol

Análisis. El Talleres de Tevez rumbo al final del “es lo que hay”

El equipo de Carlos Tevez se metió entre los ocho de la Zona A cuando restan cinco fechas y empieza a dejar atrás la etapa experimental. Con plantel casi completo y un calendario exigente, la “T” piensa en cumplir objetivos de juego pendientes y otros más ambiciosos. El tema del "Pase al gol".

25 de marzo de 2026, 09:26
El Talleres de Tevez rumbo al final del “es lo que hay”
Talleres. Se consumó el 2 a 1 ante Independiente, en Avellaneda, un triunfo clave en este ciclo de partidos exigentes: siete puntos de nuevo y quinto lugar.

El Mundo Talleres sonríe en su presente. La mejora llegó desde lo numérico y puede pasar al juego. Quinto en la Zona A, dentro de los puestos de clasificación a falta de cinco partidos para el cierre de la fase regular, el equipo logró meterse entre los ocho cuando semanas atrás miraba desde afuera, mientras busca lo mismo desde su juego.

El cambio no es casual: responde a una reacción “combativa”, “efectiva” y anímica en un tramo de alta exigencia, de acuerdo a lo expresado por el DT.

Desde lo numérico, el ciclo reciente fue contundente. Entre los clásicos ante Instituto y ante Belgrano más la visita a Independiente, Talleres sumó siete de nueve puntos posibles. Esa cosecha le permitió escalar posiciones y recuperar terreno en una tabla que hoy lo tiene con 18 unidades, aún por detrás de Vélez (22) y de Estudiantes LP (21), pero con margen para seguir creciendo.

Hizo cuatro goles y apenas le hicieron uno (el invicto quedó en 344 minutos). El calendario inmediato también ofrece una hoja de ruta clara: Boca, Defensa y Riestra –todos por debajo en la tabla–, Estudiantes –hoy segundo– y el pendiente frente a Unión (será el 3/5). Un cierre que combina oportunidades y exigencias, ideal para medir el verdadero alcance del equipo y para que crezca desde el juego.

Ese último punto es el que invita a una lectura más profunda. Todo indica que podría estar terminando la etapa experimental de Carlos Tevez. Aquella en la que el DT debió apelar al “es lo que hay”, condicionado por un plantel diezmado que llegó a tener hasta siete bajas por lesión, entre ellas las de Catalán y del juvenil Gómez.

En ese contexto, hubo que probar (línea de 3-5 y 4), rescatar (Guth, que no jugaba desde septiembre pasado), ajustar, arriesgar (debuts de Baroni, de Dávila, de Chamorro; vuelta de Fernández por Palomino), insistir (Rick) y hasta improvisar (Schott de tres).

Talleres ante otro escenario

Hoy, en cambio, el panorama es otro. Talleres empieza a recuperar nombres clave: Diego Valoyes volvió a sumar minutos tras su sobrecarga y desgarro, mientras que para el duelo ante Boca estarán disponibles Valentín Depietri y Bruno Barticciotto, ya recuperados de sus lesiones musculares. Tipos decisivos.

También reaparecieron Gabriel Báez y Alex Vigo, opciones en un lateral izquierdo que había quedado desguarnecido. Hoy son bajas Martín Río (tiene un desgarro) y Matías Gómez (operación de ligamentos cruzados).

A la par, Tevez fue encontrando respuestas dentro del campo. La inclusión de Cristaldo y de Maidana le dio nuevas variantes, el ingreso de Dávila ofreció un recambio para un Ronaldo Martínez en sequía, y, últimamente, la irrupción de Baroni sorprendió al ganarse un lugar por sobre un nombre que parecía indiscutido como Galarza. Decisiones que hablan de competencia interna y de una búsqueda concreta.

Así, el equipo parece listo para dar un paso más: dejar atrás la lógica de supervivencia y pasar a una de construcción. Del “es lo que hay” al “jugará el mejor de los disponibles”. Un cambio de planes necesario para consolidar una identidad de juego que le permita a Talleres ser protagonista, no sólo clasificarse.

El pretendido impacto de ese salto también se buscará para otro frente. En la Copa Argentina, donde espera en 16avos de final al ganador de Sportivo Barracas y Atlético Tucumán, la “T” tiene la posibilidad de proyectar su crecimiento y sostener su ambición competitiva.