En Kempes. Talleres-Instituto: LPF define si lo mantiene el 12/3 o lo adelanta, qué tiene que ver el show de "Tini"
La Liga Profesional deberá definir el futuro del encuentro programado para el 12 de marzo. Ese día arranca el armado del escenario para los recitales del 20 y 21. Sin acuerdo entre los clubes, se evalúa el adelanto de fecha, el cambio de localía o una reprogramación.
El clásico entre Talleres e Instituto ha quedado atrapado en una encrucijada organizativa que obliga a la Liga Profesional de Fútbol a tomar una decisión determinante sobre su ratificación o modificación. Originalmente, el organismo programó el encuentro para el jueves 12 de marzo a las 19.15 en el Estadio Mario Alberto Kempes; sin embargo, esta fecha colisiona directamente con los compromisos contractuales del escenario mayor de la provincia.
Ese mismo jueves 12 de marzo, la Agencia Córdoba Deportes debe entregar formalmente el control de las instalaciones del MAK a la producción de la artista Tini Stoessel. Según lo estipulado por contrato, el predio debe quedar a disposición para el ingreso de camiones y el inicio del montaje de estructuras, sistemas de sonido e iluminación para sus shows previstos para el 20 y 21 de marzo. La logística de un evento de tal magnitud es extremadamente rígida; modificar los plazos de armado a pocos días del inicio resulta técnicamente inviable por los compromisos ya asumidos con proveedores y equipos de trabajo.
Ante este escenario, la directiva de Talleres intentó una salida negociada y solicitó formalmente adelantar el partido al miércoles 11 de marzo. No obstante, la dirigencia de Instituto no accedió a este cambio de agenda, dejando la resolución final en manos de la Liga Profesional. El ente rector del fútbol argentino tendrá tres opciones críticas: forzar el adelanto al 11 de marzo, mantener la fecha del 12 obligando a Talleres a mudar su localía a una cancha alternativa —lo cual ya fue rechazado por el club por el impacto en sus socios en 2023 ante un episodio parecido—, o buscar una fecha nueva en el calendario.
Antecedente
En 2023, cuando Talleres atravesó una situación casi idéntica durante la gira de Joaquín Sabina. En aquella oportunidad, el club pidió adelantar su partido contra Banfield para contar con jugadores que debían unirse a sus selecciones nacionales. El resultado fue accidentado: el partido se jugó con parte del escenario a medio desarmar, lo que obstruyó parcialmente la visión de los hinchas ubicados en la tribuna Gasparini.
Aquel episodio no pasó desapercibido para las autoridades nacionales. Tras el encuentro con Banfield, la Liga Profesional realizó un reclamo formal a la institución albiazul por "no haber presentado un marco acorde a la competencia", subrayando que la infraestructura no cumplía con los estándares visuales y de seguridad requeridos. En aquel momento, la relación entre la dirigencia de Talleres y la AFA atravesaba un periodo de fuertes tensiones y críticas públicas.
