Valentín Dávila. De Talleres a Ezeiza: “Fue una experiencia hermosa”

El juvenil albiazul vivió días inolvidables con la Sub 20 y ahora vuelve enfocado en lo que viene con Talleres. Pudo compartir entrenamiento con la selección mayor y conocer a Messi.

29 de marzo de 2026 a las 10:47 a. m.
De Talleres a Ezeiza: “Fue una experiencia hermosa”
El delantero albiazul vive días inolvidables: fue citado a la Sub 20, jugará un amistoso ante Estados Unidos y cumplió el sueño de fotografiarse con su ídolo en el predio de AFA. Los saludos de sus compañeros en la "T", imperdibles.

En Talleres soplan vientos nuevos. No es solo una cuestión de resultados, aunque ayuden. Hay algo más profundo, más estructural: pibes que aparecen, que no piden permiso y que empiezan a marcar el pulso de un equipo que, en la era de Carlos Tevez, encontró frescura en su propia casa. Entre esos nombres, uno se impone por números y por impacto: Valentín Dávila.

El delantero de 19 años ya es el goleador del equipo, con cuatro tantos, y eso que apenas fue titular en tres de los 11 partidos que jugó. Entra y lastima. Aparece y convierte. Tiene esa intuición que no se enseña, esa capacidad para estar donde hay que estar. Pero su presente no se quedó solo en barrio Jardín: lo llevó directo a Ezeiza.

La convocatoria a la Sub 20 fue un premio y también una confirmación. Dávila se metió en el radar de Diego Placente y vivió una semana que difícilmente olvide. Entrenamientos intensos, un amistoso ante Estados Unidos —donde fue titular— y, como si fuera poco, un contacto cercano con la selección mayor. Ahí, donde los sueños suelen parecer lejanos, él estuvo.

Inolvidable

De regreso en Córdoba, todavía con esa mezcla de sorpresa y felicidad, el delantero eligió palabras simples, pero cargadas de sentido. “Fue una experiencia hermosa, la primera vez con la selección”. No hizo falta mucho más para entenderlo. Lo dijo como lo siente, sin vueltas.

El recuerdo más fuerte, claro, tiene nombre propio. “Tuve la oportunidad de entrenar con la selección mayor y encima conocer al 10 (Lionel Messi), así que hermoso todo. Un sueño cumplido”. Ahí está todo: el pibe, el ídolo, la foto que queda para siempre.

Pero Dávila no se quedó solo con la emoción. También habló del presente, de ese momento que lo encuentra creciendo y aprovechando cada oportunidad: “Traté de disfrutar el amistoso con Estados Unidos, son oportunidades que no siempre se dan. Estoy muy contento y feliz por el presente que tuve”.

Y en medio de todo, una escena que resume la historia. Así lo explicó ante LVDos: “Justo ese día entrené con la selección, y le pedí la foto a Lionel porque era mi sueño. Fue la foto y nada más. Estoy muy contento por todo esto”. Sin vueltas, sin exageraciones. El sueño, cumplido.

Ahora, la película sigue en Córdoba. Talleres se prepara para enfrentar a Boca en el Kempes y Dávila volverá a ponerse a disposición de Tevez. Con goles, con confianza y con una experiencia que no pesa: empuja. Porque hay momentos que marcan. Y el suyo recién empieza.

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