Sub16, en Inglaterra. Talleres cerró su histórica participación en la Liam Brady Cup en séptimo lugar
La categoría Sub 16 de la "T" finalizó su gira por Londres tras vencer 4-2 al Western Sydney Wanderers en su último compromiso del prestigioso certamen juvenil organizado por el Arsenal FC.
La Sub 16 de Talleres concluyó una experiencia inolvidable en la Liam Brady Cup, uno de los torneos juveniles más importantes del mundo celebrado en Londres. El conjunto cordobés se quedó con el séptimo lugar de la competencia tras derrotar por 4-2 al Western Sydney Wanderers de Australia este domingo.
Los goles del triunfo albiazul en el partido definitivo fueron convertidos por Kevin Bustos, Michael Salinas, Genaro Tolosa y Agustín Imoberdorf. El camino hacia el séptimo puesto comenzó con una ajustada derrota en la jornada final ante el Feyenoord de Holanda, donde tras igualar 0-0 en el tiempo reglamentario, la "T" cayó en la definición por penales por 7-6.
Previamente, el equipo dirigido por el cuerpo técnico que integra Juan Pablo Vitetta había cumplido una sólida actuación en la fase de grupos, finalizando segundo en la Zona A con seis unidades. En dicha instancia, Talleres venció al Panathinaikos de Grecia (3-1) y al propio Western Sydney Wanderers (3-2), sufriendo su única caída, en esa fase, ante el anfitrión, Arsenal, por 1 a 0.
Esta gira internacional representó mucho más que resultados deportivos para los juveniles, ya que para muchos integrantes del plantel fue su primera experiencia en avión y su primer contacto con academias de élite mundial. Según destacaron desde la institución, este tipo de competencias forman parte del desarrollo integral y el roce internacional que el club busca para sus divisiones formativas.
Tras medirse con rivales de la talla del Arsenal y el Feyenoord, los pibes de Talleres regresan a Córdoba habiendo dejado una imagen positiva en el Viejo Continente.
Independiente del Valle fue el campeón
Independiente del Valle se consagró campeón de la Liam Brady Cup. Los Rayados golearon por 5 a 1 a Slavia Praha en la final, y Hólger Quintero fue elegido el mejor jugador del torneo. Los ocho equipos participantes fueron divididos en dos grupos de cuatro, donde todos avanzaban a los cuartos de final y los cruces se realizaban por la ubicación de cada equipo en el grupo.