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Deportes - Fútbol

Análisis. La selección argentina de Lionel Messi busca el ideal, alejada de lo ideal

En la recta final rumbo al Mundial el equipo que dirige Lionel Scaloni se prepara desde este lunes para jugar dos amistosos: con Mauritania y Zambia, dos rivales poco exigentes. A 85 días de su inicio, la Copa del Mundo aparece como muy lejana.

23 de marzo de 2026, 09:07
La selección argentina de Lionel Messi busca el ideal, alejada de lo ideal
Lionel Scaloni, entrenador de Argentina. (prensa selección)

Dos meses y 24 días, eso es lo que falta para que el martes 16 de junio, a las 22, la selección argentina que capitanea Lionel Messi debute ante Argelia en Kansas en la primera fecha del Grupo J del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Son sólo 85 días.

El frenesí de un fútbol argentino cuyo torneo principal empezó el 22 de enero y hasta este miércoles habrá completado 11 fechas (la novena, suspendida por el paro, se jugará al final) y que además está atravesado por la investigación a la cúpula de la AFA (su presidente Tapia y su tesorero Toviggino) hace que parezca que falta una eternidad para el Mundial, pero está a la vuelta de la esquina.

La Copa del Mundo en América del Norte está muy fría todavía en los corazones y la mente de las pasiones futbolísticas argentinas, que están mucho más enfocadas en la suerte de sus clubes que en la del equipo de todos.

En ese marco, el plantel que dirige Lionel Scaloni y lidera Lionel Messi se prepara desde este lunes para jugar dos amistosos: el viernes con Mauritania, 115 en el ranking Fifa, y el martes 31 con Zambia, 91 del escalafón.

Ambos están muy lejos de ser una exigencia seria para Argentina. Esos rivales africanos, conseguidos de urgencia, con los cuales se medirá en la Bombonera están a años luz de España, con la cual Argentina debía jugar este viernes 27 de marzo la Finalissima en Doha, Qatar, zona afectada en forma directa por el conflicto bélico en Medio Oriente.

Este compromiso de clase A entre dos selecciones de elite se suspendió en forma definitiva después de varias idas y vueltas, con acusaciones cruzadas y propuestas incumplibles que hicieron imposible su reprogramación en otra sede y en otra fecha. Y fue nuestro seleccionado el que más lo sufrió, porque debió salir a las apuradas a buscar rivales para armar un par de amistosos.

Diez días para aprovechar

Así y todo, a Scaloni y a su cuerpo técnico les servirá mucho tener a los jugadores 10 días para ensayar y ajustar en busca del ideal. Pero está claro que este proceso premundial está alejado del ideal, sin partidos de rigor y con demasiadas desprolijidades para una asociación de primer nivel como es la nuestra a nivel seleccionado, algo que dista muchísimo de la organización del fútbol doméstico.

Se entiende y acepta porque se trata del campeón del mundo y porque Scaloni, sus colaboradores y futbolistas han dado sobradas muestras de lo que son capaces. Un escudo que disimula y aplaca todo déficit y cualquier licencia. El crédito está abierto casi de por vida y las garantías están sobre la mesa. Una Copa del Mundo, dos Copa América y una Finalissima alcanzan y sobran. Al menos por ahora.