Historia. Romero y Sartori, de aquel festejo en la Boutique de Talleres a la cima del Apertura
Ambos surgidos del semillero de Talleres, lideran la tabla de artilleros con cuatro tantos para Tigre e Independiente (M) al inicio de la 7ª fecha del Apertura, junto a Caicedo (Huracán) y Leandro Díaz (Atlético Tucumán). Una foto viral de 2019 los muestra celebrando un gol en la Boutique y resume una historia de formación, sueños y caminos que se bifurcaron.
Al comenzar la séptima fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional, dos apellidos con ADN albiazul encabezan la tabla de goleadores. Fabrizio Sartori (23 años), hoy en Independiente Rivadavia, y David “Rulo” Romero (22), actual delantero de Tigre, suman cuatro conquistas y comparten la cima con Jordy Caicedo, de Huracán, y Leandro Díaz, de Atlético Tucumán.
Detrás de ese presente hay una imagen que volvió a circular con fuerza en redes sociales: ambos, en 2019, abrazados y celebrando un gol en la Boutique de barrio Jardín, la casa histórica de Talleres. La postal, espontánea y juvenil, se transformó en símbolo de una camada que soñaba en grande y que hoy encuentra recompensa en la máxima categoría.
De Corrientes a Córdoba, bajo la lupa del scouting
Tanto Sartori como Romero fueron detectados en su etapa en Boca Unidos, en tiempos en que la coordinación general de Captación y Scouting albiazul estaba a cargo de Hernán Llano y Esteban Lisi, con Carlos Ranalli como coordinador del semillero. Aquella estructura permitió acercar a dos delanteros con potencia y olfato.
En el caso de Romero, el arribo se dio a fines de 2017. Fue observado por el captador Andrés Salto en un Instituto–Boca Unidos por la B Nacional, disputado en La Agustina. “Es delantero de área. Ya se notaba su potencia. Se movía bien sin pelota. Hizo un gol y tuvo muy buen partido. Siempre obligó”, recordaría Salto. El propio “Rulo” contaría luego a Radio La Dos de Corrientes cómo fue el salto: tras aquella prueba en noviembre, le indicaron que el 16 de enero de 2018 debía presentarse a entrenar. Se instaló en la pensión, se adaptó a la rutina exigente —levantarse a las 6, entrenar desde las 7 y asistir al colegio por la tarde— y recibió de Ranalli la noticia de su convocatoria a la selección juvenil. “Jugar para la selección es algo increíble”, expresó entonces el correntino, formado desde los seis años en Boca Unidos.
Sartori, por su parte, también fue visto en Corrientes. Su presencia allí tenía una razón familiar: su padre, empleado bancario, había sido trasladado desde Río Gallegos. “Lo hizo todo desde la fuerza. Tiene gran constancia. Llegó en 2018-2019 y no estuvo mucho tiempo. En Talleres siempre fue 9; luego jugó como extremo”, señalaron desde su entorno. La pandemia marcó un quiebre: en 2020 quedó libre tras dos años en el club y debió reconstruir su camino.
Más tiempo para “Rulo”, destinos distintos
Romero tuvo un recorrido más extenso en la “T”. Debutó en 2021 nada menos que en la Copa Sudamericana y de la mano de Alexander Medina. Alcanzó 44 partidos oficiales con cuatro goles y tres asistencias. Sin embargo, la continuidad fue esquiva: la mayoría de sus apariciones fueron como suplente y no logró encadenar más de cuatro titularidades consecutivas —tres en la Liga 2021 ante Aldosivi, Sarmiento e Independiente—. La irregularidad y las lesiones musculares atentaron contra su consolidación.
Buscando rodaje, fue cedido a Unión La Calera en Chile y luego a Tigre, club que finalmente adquirió su pase. En Victoria encontró estabilidad, minutos y confianza. Hoy, con cuatro gritos en el Apertura, capitaliza esa experiencia y confirma aquella potencia que había seducido al scouting albiazul.
Sartori, en cambio, tuvo menos tiempo en barrio Jardín. Tras quedar libre en 2020, el destino lo llevó por otros rumbos hasta recalar en Independiente Rivadavia, donde explotó como referencia ofensiva. A sus 23 años, el “9” combina físico, perseverancia y una evolución táctica que le permitió desempeñarse también por afuera. Su presente goleador lo ubica en el radar y reivindica su paso formativo.
Mira vos. Que buena foto de "Fabri" Sartori y "Rulo" Romero en #Talleres. https://t.co/VM7srgN4ZF
— Hugo García (@HGarcia_MundoD) February 21, 2026
La foto que los une
La imagen de 2019 en la Boutique es más que un recuerdo: es la síntesis de un proceso. Dos juveniles celebrando con la camiseta de Talleres, bajo la ilusión compartida de llegar. El tiempo los separó —Sartori libre en 2020; Romero rumbo a otros desafíos tras su etapa en el club—, pero el origen es común y el presente los vuelve a reunir en la cima de la tabla.
En un Apertura que recién inicia su séptima fecha, la historia de Sartori y Romero aporta una lectura adicional: la del semillero como punto de partida y la resiliencia como motor. “Rulo” tuvo más partidos y mayor exposición en la “T”, aunque sin la continuidad deseada; “Fabri” debió reinventarse tras quedar libre. Hoy, los goles hablan por ambos. Y aquella foto viral, tomada en barrio Jardín, funciona como puente entre el pasado y este presente de artilleros.