Este martes. Se reinicia el juicio por la muerte de Maradona tras la anulación del proceso previo: los acusados y las pruebas
Siete profesionales de la salud vuelven al banquillo acusados de homicidio simple con dolo eventual. El primer debate quedó sin efecto en 2025 por la destitución de una jueza.
La búsqueda de justicia por la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en Tigre, ingresa en una nueva y decisiva etapa. Este martes, en Buenos Aires, comienza un nuevo juicio contra siete profesionales de la salud vinculados a la atención médica del astro en sus últimos días.
El proceso se reactiva luego de un giro legal ocurrido en mayo de 2025, cuando el primer debate –que ya acumulaba 21 audiencias y 44 testimonios– quedó anulado tras la destitución de la jueza Julieta Makintach, involucrada de manera irregular en la grabación del documental Justicia Divina dentro del tribunal.
Para el entorno íntimo de Maradona, la anulación representó un fuerte impacto emocional. Jana Maradona, una de sus hijas, comparó esa interrupción con una nueva pérdida de su padre y expresó que el tiempo transcurrido le permitió “poner a cada persona en su lugar”. También reiteró su deseo de que se conozca “la verdad, ni más ni menos”.
El banquillo de los acusados: homicidio simple con dolo eventual
El nuevo tribunal, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani, llevará adelante las audiencias los martes y jueves. En el banquillo volverán a sentarse integrantes clave del equipo médico que atendió a Maradona en una vivienda de un barrio privado de las afueras de la capital argentina.
Los imputados enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, bajo la hipótesis de que la atención resultó deficiente y que los profesionales conocían el riesgo de muerte, pero no actuaron para evitarlo.
Entre los siete procesados figuran:
Leopoldo Luque (neurocirujano y médico de cabecera). Las hijas de Maradona lo acusan de insistir con la internación domiciliaria como mejor alternativa, mientras que la fiscalía sostiene que se desoyeron signos compatibles con una insuficiencia cardíaca. Luque cuenta con la defensa de Francisco Oneto, abogado que también representa al presidente Javier Milei y que reconoció tomar como referencia casos judiciales de alto impacto en Estados Unidos, como el de O.J. Simpson.
Agustina Cosachov (psiquiatra). Los fiscales señalan que no administró de manera adecuada la medicación, se desentendió de los efectos adversos y no asumió tareas de reanimación, pese a ser la única médica presente al momento de la muerte.
Carlos Díaz (psicólogo). Su defensa sostiene que Maradona murió sin alcohol ni drogas en sangre. La acusación, en cambio, indica que centró su abordaje únicamente en las adicciones y descuidó otras patologías visibles.
Nancy Forlini y Pedro Di Spagna. Forlini, coordinadora de Swiss Medical, quedó bajo sospecha por no garantizar una correcta atención domiciliaria. Di Spagna, médico clínico, está acusado de no controlar de forma regular el estado de salud del paciente.
Mariano Perroni y Ricardo Almirón. El enfermero y su coordinador enfrentan cargos por presuntas inconsistencias entre la atención brindada y lo consignado en las planillas de asistencia.
En paralelo, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un proceso aparte mediante un juicio por jurados populares en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7.
La palabra de Verónica Ojeda: el reclamo desde Córdoba

En la antesala del reinicio judicial, Verónica Ojeda, expareja de Maradona y madre de su hijo menor, formuló declaraciones durante la inauguración de la muestra Diego Vive en la ciudad de Córdoba. En diálogo con La Voz, expresó: “Necesitamos justicia. Queremos que Diego descanse en paz de una vez por todas”.
Ojeda remarcó que el deseo de los herederos es que el proceso avance sin nuevas demoras. “Los hijos también quieren estar en paz y que vayan presos los que hicieron todo esto, los que mataron a Diego”, afirmó. También explicó que su pareja, el abogado Mario Baudry, encabeza la representación legal desde el inicio y que la expectativa era retomar las actuaciones judiciales después de Pascuas.
El legado vivo: Dieguito Fernando
Más allá del expediente judicial, la entrevista dejó al descubierto el costado cotidiano de la familia. Ojeda describió el vínculo entre Maradona y su hijo de 12 años, Dieguito Fernando, a quien definió como “el calco de su padre”, tanto en lo físico como en gestos y actitudes, incluso al momento de elegir la ropa.

También relató las dificultades que enfrenta el niño por llevar el apellido Maradona. “Mi hijo no puede caminar por los shoppings porque le sacan fotos. A veces me dice: ‘Mamá, yo no soy papá’”, contó. Frente a esa situación, señaló que cuenta con el acompañamiento de Baudry y del resto de la familia, y valoró la participación del chico en los homenajes: “Sé que esto es importante para él. El día de mañana le van a quedar los recuerdos”.
Pruebas y definiciones
El juicio que se retoma analizará pruebas clave, entre ellas audios del propio Maradona en sus últimos días, registros de la habitación donde murió y conversaciones cruzadas entre los profesionales de la salud.
El eje del debate será determinar si la muerte del Diez resultaba evitable y si la decisión de continuar los cuidados fuera de un centro médico especializado configuró una negligencia penal.
Con el reinicio de las audiencias, la sociedad argentina y el mundo del fútbol vuelven a mirar de cerca un proceso que busca esclarecer las responsabilidades en la muerte de uno de los máximos ídolos populares de la historia.

