En la mira. Tras quedarse sin trabajo Farré recibió una propuesta de un equipo cordobés
Luego de su salida de Aldosivi, el DT empezó a recibir ofertas. Racing de Nueva Italia lo contactó, pero también suena con fuerza en Estudiantes.
En el fútbol argentino, donde los ciclos se miden en resultados y los relojes corren más rápido que en cualquier otro lado, Guillermo Farré volvió a quedar en el centro de la escena. Su salida de Aldosivi no sorprendió por el contexto —cinco empates, cuatro derrotas y cero triunfos—, pero sí por lo que se generó inmediatamente después: su nombre empezó a sonar fuerte en varios rincones del mapa futbolero.
La historia reciente tiene un cierre conocido. El 0-0 ante Huracán en el Minella fue el punto final de un ciclo que ya venía herido. “Me enseñaron la puerta de salida”, soltó Farré, con una crudeza poco habitual en un ambiente donde muchas veces se maquilla todo. No fue renuncia, fue decisión dirigencial. Y así, sin demasiado margen, se terminó una etapa que había tenido un logro importante: sostener al equipo en Primera el año pasado.
Pero en este fútbol de memoria corta, también hay otra lógica: la del teléfono que suena. Y a Farré le sonó rápido. Desde Nueva Italia levantaron el tubo: Racing de Nueva Italia lo llamó para tantear el terreno, para saber si había interés, para medir si el perfil encajaba en este momento de transición tras la salida de Pablo Fornasari. La respuesta fue un agradecimiento y, por ahora, un no. Sin portazo, pero sin avances. Como quien deja la puerta entreabierta.
No fue el único. También hubo un contacto desde Deportivo Madryn, aunque en el entorno del DT tienen claro el norte: priorizar Primera o evaluar un regreso al exterior, con Perú como destino posible, donde ya dejó una buena imagen en Sporting Cristal.
En la mira del León
En ese tablero de opciones aparece otra ficha, más cercana en lo emocional: Estudiantes de Río Cuarto. El “León” se quedó sin conductor tras la salida de Iván Delfino y el nombre de Farré empezó a circular con fuerza.
No es uno más: conoce el club, lo vivió como jugador y entiende el ADN de una institución que siempre exige protagonismo en la categoría.
Ahí está el dilema. Porque más allá de las propuestas, Farré carga con una frase que define su mirada del fútbol argentino: “El único psicólogo es el triunfo”. En un contexto donde los proyectos duran lo que duran los resultados, el entrenador sabe que cada decisión pesa. Y mucho.
Hoy, mientras el banco de suplentes quedó atrás y el futuro todavía no tiene escudo definido, Farré se mueve en ese limbo tan habitual para los técnicos: el de estar afuera… pero a un llamado de volver. Y ya hubo varios.
