Increíble. Matías Gómez, nueva lesión de cruzados: la historia de resiliencia que reescribe en Talleres en menos de dos años

El volante puntano (20 años) experimentó una nueva cirugía de ligamentos cruzados como en 2023, pero esta vez en su rodilla derecha. Tras un 2026 marcado por cambios tácticos y una recuperación milagrosa, el destino vuelve a poner a prueba la "mentalidad superior" que lo llevó al profesionalismo.

19 de marzo de 2026 a las 09:17 a. m.
Matías Gómez, nueva lesión de cruzados: la historia de resiliencia que reescribe en Talleres en menos de dos años
Matías Gómez. El pibe supo jugar de lateral derecho en el debut de Carlos Tevez en Talleres, por la 1ª fecha del Clausura en el 1-2 ante San Lorenzo. Hacía unos meses que se recuperaba de la primera operación de cruzados en la rodilla izquierda. Ahora, fue intervenido, en la derecha.

El fútbol, en su faceta más imprevisible y a veces cruel, ha vuelto a proponerle un duelo de voluntades a Matías Ezequiel Gómez. El joven volante albiazul, de apenas 20 años, acaba de ser intervenido quirúrgicamente tras sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.

La noticia ha caído como un balde de agua fría en el Mundo Talleres, no sólo por la importancia del jugador en el esquema actual, sino por el contexto de superación que ya arrastraba tras un largo calvario físico iniciado años atrás.

La lesión se produjo de la manera más fortuita y dolorosa: durante un entrenamiento previo al duelo de Copa Argentina ante Argentino de Merlo, cuando el volante sintió una molestia persistente que no tuvo la evolución esperada y pasó a ser más severo que un esguince de rodilla.

La operación se llevó a cabo con éxito la semana pasada en el Hospital Privado, bajo la supervisión del equipo médico del club, iniciando de inmediato un proceso de rehabilitación que el jugador ya conoce de memoria.

El espejo de 2023: un camino ya transitado

Para Matías Gómez, este escenario es un doloroso "déjà vu". El 7 de diciembre de 2023, cuando apenas comenzaba a dar sus primeros pasos en el primer equipo, sufrió la misma lesión pero en su rodilla izquierda. En aquel entonces, con solo 18 años, el golpe fue durísimo; la rotura se produjo sin mediar contacto, simplemente al girar en una práctica en el CARD.

Aquella recuperación fue un testimonio de paciencia: le demandó exactamente 300 días volver a pisar el césped de manera oficial. Recién el 3 de octubre de 2024 pudo reaparecer en un partido de reserva contra Tigre, jugando los últimos 25 minutos para recuperar sensaciones competitivas.

En total, estuvo casi diez meses fuera de las canchas para poder jugar oficialmente, un tiempo que aprovechó para fortalecer su físico y, sobre todo, su cabeza.

Un 2026 de contrastes

El inicio del presente año había sido una montaña rusa para el nacido en Arizona, San Luis. Tras un 2025 donde demostró ser un auténtico "todocampista" bajo la dirección de Carlos Tevez —llegando a jugar de lateral derecho ante San Lorenzo a pesar de ser un "5" natural para cubrir urgencias tácticas—, el 2026 comenzó con incertidumbre.

Gómez figuró inicialmente en la lista oficial de jugadores con "proyección de salida" presentada por el club para la planificación de la temporada. Su nombre aparecía junto al de figuras como Juan Camilo Portilla (fue vendido al Paranaense) o Miguel Navarro (cedido a Colorado Rapids), en un esquema en el que también se buscaban cesiones para que los juveniles sumaran minutos en otros destinos.

Sin embargo, la falta de refuerzos en sectores clave obligaron al DT a reconsiderar su situación.

El cuerpo técnico lo recuperó para el primer equipo y Matías respondió con la madurez que lo caracteriza: fue el volante central titular en el estreno del Apertura ante Newell’s y sumó minutos importantes ingresando por Giovanni Baroni en el cierre del encuentro contra Vélez.

Hace apenas dos semanas, el entusiasmo de Gómez era palpable. Tras una evolución positiva de una molestia sufrida después del partido con Platense (tercera fecha del Apertura), el jugador se mostraba entero. "Vengo mejorando día a día. Tengo que meterle. Nada más", declaró con convicción en la previa al choque con San Lorenzo. Su cercanía con la gente también estaba en un punto alto, habiendo participado activamente en la última apertura de prácticas, donde se dedicó a firmar autógrafos y compartir con los socios. Nadie imaginaba que, días después, el ligamento de su otra rodilla volvería a romperse.

La "mentalidad superior" como motor

Si algo permite ser optimista respecto al futuro de Gómez es su carácter. Héctor Arzubialde, el técnico que lo hizo debutar en el Federal A con Estudiantes de San Luis cuando Matías era un adolescente, siempre destacó que el pibe poseía una "mentalidad diferente". Según Arzubialde, fue esa madurez, superior a la de cualquier chico de su edad, la que le permitió ganarse un lugar en Talleres tras apenas cinco meses en el club.

Gómez es un jugador que ofrece soluciones en múltiples posiciones: ha jugado de volante central, zaguero, stopper e interno. Esa versatilidad técnica, combinada con su contrato extendido hasta 2027, lo posiciona como un patrimonio que el club ha decidido blindar y cuidar. Desde la institución han sido claros: se priorizará la salud integral del jugador, respetando cada etapa del tratamiento sin apresurar los plazos.

Hoy, Matías Gómez inicia nuevamente la cuenta regresiva. El camino de la resiliencia no le es ajeno. Con el apoyo del Mundo Talleres y la experiencia de haber vencido ya a la adversidad en 2023, el puntano se prepara para el partido más difícil: el de volver, una vez más, a demostrar que su techo futbolístico aún está lejos de ser alcanzado.