La gente. Una fiesta en las tribunas y poco en la cancha: el clásico cordobés terminó 0-0
El Belgrano-Talleres de este domingo se dio en un Gigante repleto, pero el juego distó del marco espectacular que puso la hinchada celeste.
Restaban 15 minutos para el inicio del superclásico de este soleado domingo y el Gigante de Alberdi ya estaba colmado de bote a bote, ni un alfiler entraba. El final, con el estadio pintado de celeste hasta el último rincón, encontró a Belgrano y Talleres digiriendo un empate 0-0 que otra vez fue mucho más atractivo en las tribunas que en el campo de juego.
Desde el calentamiento precompetitivo los hinchas piratas comenzaron a meterle presión al equipo albiazul, entonando el ya tan clásico estribillo como el duelo mayor del fútbol cordobés: “oh, sos del Argentino, che Talleres, pecho frío!”.
La platea Cuellar mostró un gigantesco escudo de Belgrano, flanqueado a sus costados por trapos a modo de bastones celestes y que lucían impactante el lema: “Córdoba es de Belgrano”.
El color de la previa que pusieron los piratas fue espectacular, dentro y fuera del estadio Julio César Villagra. En la Arturo Orgaz, un río celeste de casa a casa, se montó un backstage aparte, con la venta de todo tipo de cotillón pirata, desde gorros a camisetas, y los inconfundibles aromas a fernet y a “pritiao”, que impregnaban la escena, que lucia un color y carlos espectacular, digno de las mejores tardes de Alberdi.
La vieja Cervecería de fondo y un clima ideal para jugar el clásico le dieron un contexto ideal. Una tarde soleada y calurosa, pero con una leve brisa que se sentía en el campo de juego, invitaba a que desde los cuatro costados del Julio Villagra los piratas hicieran sonar, estridente, el “ Viejo y glorioso Belgrano, de corazón sin igual...”.
El estadio se cubrió de humo celeste cuando los equipos salieron al terreno de juego y un magníficamente show de pirotecnia al tono hizo que el escenario pareciera agigantarse.
¡Impactante lo que se vivió en Alberdi, con el histórico recibimiento de Belgrano vs. Talleres!
— SportsCenter (@SC_ESPN) March 15, 2026
🔥 Serpentinas
🔥 Papelitos
🔥 Humo
🔥 Tirantes
🔥 Telones
🔥 Multitud total pic.twitter.com/Qo380tiC7O
Mientras, por la tele o desde sus “celus”, en sus casas o bares, los matadores que le habían armado un espectacular banderazo al plantel albiazul en la previa en el Orfeo Hotel se predispusieron a ver el clásico a la distancia, sin más solución que sufrir desde lejos y apoyar.
Y algunos en el exterior, como la filial Santa Cruz de la Sierra, que con la familia Peralta, de Malagueño, vieron el clásico en Bolivia, alentando a la “T”.
Afuera de la cancha, todo se vivió con tranquilidad y atmósfera de fiesta. Casi 40 mil piratas adentro y centenares más en las adherencias, hicieron que el clásico máximo del fútbol cordobés escribiera otro capítulo inolvidable.
Al derbi cordobés le faltó el público visitante, ese duelo de hinchadas que se extraña, que por obligación en la mayoría de los clásicos del fútbol argentino se debe dar a la distancia por las pantallas (redes, TV, etc.) y que siempre depara alguna anécdota aparte, a veces muy cerca de la injustificada agresión.
Pero en la cancha, con una presencia multitudinaria, los piratas pusieron en escena un espectáculo único e irrepetible, hasta el próximo clásico. Y si de próximo se habla, cuando la hinchada celeste se iba por la Arturo Orgaz el anhelo era que cuando vuelvan a enfrentarse sea el mismo color, pero con más juegos , si es posible, con goles. El gran ausente de esta tarde.
Mira la fiesta pirata desde el ojo de La Voz







