Fragilidad defensiva. Instituto paga caro cada golpe
A la Gloria es uno de los equipos a los que menos le patean en el Apertura, pero al mismo tiempo está entre los que más goles recibe. Las estadísticas marcan una debilidad que Diego Flores intenta corregir antes del clásico con Talleres.
Los números rara vez mienten. Y cuando hablan, conviene escucharlos. En el caso de Instituto, las estadísticas del Apertura de la Liga Profesional dibujan un diagnóstico incómodo: la Gloria es uno de los equipos a los que menos le patean al arco… pero al mismo tiempo está entre los que más goles reciben. Una ecuación difícil de explicar que deja una conclusión evidente: el equipo se ha convertido en uno de mandíbula frágil.
El dato surge de un informe de DataMoroni y expone una paradoja. Instituto recibe pocos remates en comparación con la mayoría de sus rivales. Sin embargo, cuando la pelota llega a su área, la sensación es que cualquier golpe puede dejarlo tambaleando. Le llegan poco, pero le convierten mucho.
🔫 VOLUMEN RECIBIDO
— DataMoroni (@DataMoroni) March 5, 2026
Menos les patean: #Argentinos → 54 | #Racing → 65 | #Instituto → 68
Más les patean: #GimnasiaLP → 115 | #CentralCórdoba → 111 | #Banfield → 109
🧬 CLAVES DEFENSIVAS
🧱 Vélez: 4 GR en 88 remates. Líder Grupo A (18 pts). La base más firme.
📉… pic.twitter.com/54xIzCzLhF
El contraste se entiende mejor cuando se compara con otros equipos del torneo. Estudiantes de La Plata, por ejemplo, es el conjunto con mayor efectividad defensiva del campeonato: necesita recibir más de 26 remates al arco para sufrir un gol. En el otro extremo aparecen los equipos más vulnerables: Newell’s, Atlético de Tucumán y la propia Gloria. En el caso del equipo de Alta Córdoba, apenas hacen falta 6,8 disparos al arco para vencer su resistencia.
Números que cuestan puntos
La estadística confirma algo que los partidos vienen mostrando desde hace varias fechas: Instituto no siempre es superado en volumen de juego, pero paga demasiado caro cada error. Y en un torneo parejo, ese margen mínimo suele marcar la diferencia entre sumar o irse con las manos vacías.
Dentro de ese contexto complejo también aparece un dato que invita a la reflexión y no sólo a la preocupación. Instituto integra el podio de los equipos a los que menos le patearon en todo el campeonato.
Argentinos Juniors encabeza la lista con 54 remates recibidos, seguido por Racing con 65 y la Gloria con 68. Es decir, el problema no parece estar tanto en la cantidad de llegadas que concede, sino en cómo responde cuando la pelota efectivamente va al arco.
Por eso, el entrenador Diego Flores aprovechó estos días sin competencia para trabajar en detalles defensivos y en mecanismos que le permitan al equipo ganar solidez. Porque si bien el arquero Manuel Roffo atraviesa un momento irregular, la responsabilidad del problema está lejos de ser individual.
Cambios en la mira
Mientras tanto, el plantel se entrena en La Agustina con la mira puesta en el clásico del jueves a las 19.15 ante Talleres en el Kempes. En lo futbolístico, el DT analiza realizar algunas variantes tras la derrota 2-1 frente a Unión. Una de las posibilidades es el ingreso de Franco Jara en lugar de Matías Fonseca en el ataque.
Instituto sabe que los clásicos suelen ser partidos que marcan rumbos. Y para la Gloria, la misión parece clara: endurecer la mandíbula antes de que el próximo golpe vuelva a doler demasiado.
