Copa Argentina. Instituto ya mira a Lanús y habrá cruce en mayo
La eliminación del Granate en el Apertura acelera el cruce por los 16avos de final y en Alta Córdoba ya se preparan. Puede volver Luna.
El fútbol, a veces, se explica en un resultado ajeno. Y en Alta Córdoba lo saben: la derrota de Lanús ante Argentinos Juniors no solo cerró una llave de octavos del Apertura, sino que abrió una puerta. Una de esas que no siempre se ven, pero que cambian la hoja de ruta. Porque con el Granate afuera antes de tiempo, el calendario empezó a acomodarse para que Instituto tenga Copa Argentina en mayo.
El 2-0 en La Paternal, en un partido áspero, de dientes apretados, terminó de ordenar una idea que venía dando vueltas en los escritorios: si Lanús no avanzaba, el cruce de 16avos podía adelantarse. Y ahora esa posibilidad dejó de ser rumor para convertirse en expectativa concreta. La Gloria mira el fixture, hace cuentas y espera la confirmación oficial, pero ya sabe que el próximo objetivo aparece en el horizonte inmediato.
No es un detalle menor. Porque en el mundo Instituto todo empieza a girar alrededor de ese partido. Diego Flores empieza a proyectar con nombres que recupera y otros que todavía espera.
Volverá Alex Luna, ausente en Río Cuarto por acumulación de amarillas, una pieza importante para darle juego y gol a un equipo que necesita claridad en los metros finales.
Mientras que Matías Tissera, afectado por una distensión en el aductor, será evaluado en los próximos días.
El contexto también suma. Lanús llega golpeado, con tres partidos sin ganar y sin convertir. Un dato que en el fútbol argentino pesa, porque los momentos existen y condicionan. Instituto, en cambio, encuentra en este escenario una oportunidad: meterse en octavos de Copa Argentina y darle sentido a un semestre que busca cerrar con una sonrisa.
La mira en lo que viene
Mientras tanto, la dirigencia y el cuerpo técnico ya piensan más allá. La idea es clara: después del cruce, habrá un descanso de unos 15 días para resetear la cabeza y el cuerpo. Luego, una pretemporada larga, de al menos seis o siete semanas, para llegar afilados al Clausura. En paralelo, la secretaría técnica trabaja en el armado del plantel, con la lupa puesta en refuerzos y posibles salidas.
Pero todo eso puede esperar. Porque hoy, en Alta Córdoba, el foco es uno solo. El calendario que se movió, el rival que aparece y la ilusión que crece. Instituto tiene Copa Argentina en mayo. Y a veces, en el fútbol, eso alcanza para volver a creer.

