Copa Argentina. Instituto frente a su espejo: ser protagonista, la cuenta pendiente

Nunca pasó de octavos y acumula más frustraciones que alegrías: este miércoles tiene una nueva chance. Enfrenta desde las 21.15 a Atlanta en Rafaela. Si gana va con Lanús.

29 de marzo de 2026 a las 10:12 a. m.
Instituto frente a su espejo: ser protagonista, la cuenta pendiente
Instituto vuelve a jugar en cancha de Atlético de Rafaela en Copa Argentina luego de una fallida experiencia en ese estadio.

Instituto y la Copa Argentina tienen una relación incómoda, de esas que prometen más de lo que terminan dando. Un torneo que seduce —porque entrega nada menos que un pasaje a la Libertadores— pero que a la Gloria, históricamente, le ha resultado esquivo. Nunca pudo ser un protagonista real. Nunca logró encadenar esos partidos bisagra que te meten de lleno en la conversación grande. Siempre hubo un freno, una noche torcida, un rival que sorprendió o un golpe que desacomodó todo.

Este miércoles, desde las 21.15 en Rafaela, ante Atlanta, la historia ofrece una nueva oportunidad. Y quizá, también, una deuda pendiente.

El mejor intento y varias frustraciones

El repaso duele. Porque incluso en sus mejores momentos, Instituto no consiguió trasladar ese envión al cuadro federal. Su techo fue en la temporada 2013-2014, cuando alcanzó los octavos de final. Hasta ahí llegó el recorrido más largo, frenado por Estudiantes de Caseros cuando la ilusión empezaba a tomar forma.

Después, algunos chispazos. Como aquel clásico ante Belgrano en la 2014-2015, en 32avos, que terminó en un 0-0 tenso y una definición por penales donde Lucas Hoyos se hizo gigante, atajando los remates de Claudio Pérez y Lucas Parodi. Fue un festejo grande, sí, pero aislado. Una postal más que un punto de partida.

Golpes que dejaron huella

Porque lo que siguió —antes y después— fue, en su mayoría, decepción. El golpe más duro, quizá, haya sido aquel 4-1 ante Policial de Catamarca en la 2011-2012. Ese Instituto de Darío Franco, que venía de enamorar a todos y de pelear el torneo hasta el final con River en la B Nacional, se desdibujó en una noche inexplicable más allá de la rotación que hizo el DT. Una caída que todavía resuena.

Hubo más. En Rafaela, justamente donde volverá a jugar, cayó ante Talleres de Remedios de Escalada, un equipo que peleaba abajo en la Primera Nacional. Aquella derrota marcó el principio del fin del ciclo de Diego Dabove. Y en los últimos años, la historia tampoco cambió demasiado: en 2025 superó a Deportivo Madryn pero luego quedó afuera por penales ante Huracán, el mismo rival que ya lo había eliminado en 2023.

Una nueva oportunidad para cambiar el guion

Demasiadas señales. Demasiadas veces quedándose en la puerta. Por eso lo de este miércoles no es un partido más. Es una chance concreta de empezar a cambiar la narrativa. De dejar de ser un actor secundario en una copa que siempre lo tuvo de paso y nunca de protagonista. De empezar a plantarse y dar ese golpe que tantas veces se le negó.

Alex Luna, de lo mejor de Instituto en el partido ante Boca. La Gloria viene de perder en la Bombonera por la Liga Profesional.
Alex Luna, de lo mejor de Instituto en el partido ante Boca. La Gloria viene de perder en la Bombonera por la Liga Profesional. (Prensa Instituto)

El contexto no será sencillo. Si avanza, en 16avos lo espera Lanús, campeón reciente de la Sudamericana y con una base sólida. Pero pensar en eso hoy sería adelantarse. Primero está Atlanta, un rival irregular, de mitad de tabla en la Primera Nacional, que viene de caer ante Ferro.

Instituto llegará con su gente, con miles de hinchas empujando en Rafaela y con la necesidad de dar una señal. No alcanza con competir. No alcanza con cumplir. La Copa Argentina le viene pidiendo desde hace años algo más: carácter, continuidad, ambición.

La Gloria está ante un punto de partida. O, mejor dicho, ante la oportunidad de dejar de empezar siempre de cero. Esta vez, la historia puede ser distinta. Pero tendrá que demostrarlo en la cancha.