Volver a las raíces. Identidad que juega: Belgrano pisa fuerte con lo suyo

Con fuerte presencia de jugadores formados en el club, el Pirata construye un presente competitivo sin resignar su esencia. Diez de los 15 goles convertidos en el año fueron marcados por hombres formados en el predio de Villa Esquiú.

29 de marzo de 2026 a las 01:15 p. m.
Identidad que juega: Belgrano pisa fuerte con lo suyo
Belgrano sigue adelante en Copa Argentina.

Belgrano volvió a hacer lo que siempre defendió. Volvió a mirarse hacia adentro y encontró respuestas. En tiempos donde el mercado tienta, donde la urgencia empuja y donde muchas veces se pierde identidad en el camino, el Pirata eligió sostener su esencia. Y hoy, con resultados a la vista, empieza a recoger lo que durante años sembró.

Tras dejar en el camino a Atlético de Rafaela en la Copa Argentina, el equipo de Ricardo Zielinski vuelve a enfocarse en la Liga Profesional con una parada brava: visitar a River este domingo. Pero más allá del rival y del contexto, hay una certeza que atraviesa este buen presente: Belgrano compite con lo suyo. Con pibes y “veteranos” formados en Villa Esquiú, con jugadores que conocen el club desde adentro, con futbolistas que entienden lo que significa esa camiseta.

El balance del año es positivo. Tercero en la Zona B, apenas dos derrotas en todo 2026 y una clasificación sin sobresaltos en la Copa Argentina. Pero lo más valioso no está solo en los números, sino en cómo se construyen. De los 15 goles que lleva el equipo, diez nacieron de jugadores surgidos en sus divisiones inferiores. No es casualidad: es un modelo.

Hombres la casa

Hay nombres que ya tienen peso propio, como los regresos de Lucas Zelarayán, Emiliano Rigoni o Franco Vázquez, tipos que volvieron con jerarquía y sentido de pertenencia. Y hay otros que están dando sus primeros pasos, empujando desde atrás con hambre y desparpajo. Lautaro Gutiérrez, por ejemplo, ya dejó su huella. Todos, en mayor o menor medida, forman parte de una idea que trasciende coyunturas.

Belgrano siempre peleó por esto. Sus hinchas lo exigieron, lo marcaron como bandera: identidad, pertenencia, ADN propio. No es un discurso vacío. Es una construcción que llevó tiempo, que tuvo retrocesos, pero que hoy encuentra una versión sólida. Un equipo que sabe a qué juega y, sobre todo, sabe quién es.

La esencia Pirata

Claro que el camino no está terminado. La tabla aprieta, la competencia es feroz y cada punto empieza a valer más. El traspié ante Racing dejó una señal de alerta y la visita al Monumental será una medida importante. Pero incluso en ese escenario, el Pirata parece tener algo que no se negocia: su esencia.

Se vienen semanas exigentes, con partidos que pueden marcar el rumbo. River, Aldosivi, Barracas y Gimnasia aparecen en el horizonte inmediato. Y en cada uno de esos duelos, Belgrano pondrá en juego algo más que puntos: pondrá en juego su identidad.

Porque en Alberdi lo tienen claro. Se puede ganar o perder, se puede jugar mejor o peor. Pero hay algo que no se discute: el orgullo de ser lo que son. Y hoy, más que nunca, ese orgullo está dando resultados.