Análisis. Herrera y el balance de los clásicos en Talleres: "Si no los podés ganar, no hay que perder"
El capitán de la "T" analizó el empate ante Belgrano y destacó la importancia de haber sumado cuatro de seis puntos en la seguidilla de clásicos sin recibir goles. Con la mirada puesta en Independiente y el regreso al Kempes, el arquero valoró la resiliencia del plantel ante las lesiones.
Talleres cerró una etapa crucial de su calendario con un balance que invita al optimismo. Tras la victoria por 2 a 0 ante Instituto y el reciente empate sin goles frente a Belgrano, el conjunto albiazul logró sortear el ciclo de clásicos sumando cuatro puntos sobre seis posibles, manteniendo además su valla invicta en ambos compromisos.
Al finalizar el encuentro en el Gigante de Alberdi, Guido Herrera, referente y capitán del equipo, brindó sus sensaciones sobre lo que dejó el 0-0 en alberdi y la actualidad de un grupo que debió reinventarse ante la adversidad, por la cantidad de lesionados, entre otras cosas.
El análisis del clásico
Fiel a su estilo sincero, el guardameta reconoció que el espectáculo futbolístico no fue el más vistoso para el espectador imparcial. "Para el neutral, no fue lindo. Sentí que estábamos bien en el partido, que no sufrimos prácticamente, más que algún otro centro", explicó Herrera al evaluar el desarrollo de los 90 minutos
. El portero destacó la solidez defensiva, aunque se quedó con un sabor agridulce respecto a la ambición ofensiva en el complemento: "Hoy nos quedamos con la sensación de que si quizás nos animábamos un poquito más, en el segundo tiempo más que todo, los podríamos haber ganado. Es la sensación que me queda".
Sin embargo, Herrera fue categórico respecto a la importancia estratégica de no irse con las manos vacías en este tipo de enfrentamientos de alta tensión. "A estos partidos, si no los podés ganar, no los tenés que perder, eso está clarísimo", enfatizó el capitán.
Según su visión, el peso emocional de estos duelos condiciona el juego en los minutos finales: "Son partidos duros que por ahí obviamente ya cuando faltan 10, 15 minutos ninguno lo quiere perder porque estos partidos por ahí marcan un poco eso. Si no lo podés ganar no tenés que perder. Por lo que genera después, más que todo".
Un equipo que se reinventa ante la adversidad
La seguidilla de clásicos no solo representó un desafío táctico, sino también un enorme desgaste psicológico para el plantel de Talleres. Herrera hizo hincapié en el esfuerzo realizado por sus compañeros: "Venimos del partido con Instituto. Son dos partidos con cargas mentales muy fuertes".
A este panorama se suma una complicación adicional: la cantidad de bajas que ha sufrido el equipo en las últimas semanas. El capitán subrayó la capacidad de adaptación del grupo para mantenerse competitivo a pesar de los contratiempos. "Tenemos un grupo en el que lamentablemente tenemos mucho lesionados y nos fuimos reinventando. La verdad es que a este equipo lo veo entero, lo veo bien y eso me genera orgullo", sentenció con firmeza
El envión para lo que viene
Este invicto en los clásicos y la solidez defensiva funcionan como un envión anímico fundamental para los próximos desafíos que marcarán el rumbo de Talleres en el torneo. El equipo ya pone la mira en su próximo compromiso inmediato, que será una prueba de fuego en Buenos Aires. Este sábado a las 20.00, la "T" visitará a Independiente en Avellaneda, buscando ratificar su buen presente y capitalizar el envión de los cuatro puntos obtenidos ante sus rivales de ciudad.
Posteriormente, tras el receso por la fecha FIFA, el Matador regresará a Córdoba para reencontrarse con su gente en un horario especial y recibir a Boca. El partido está programado para el domingo 5 de abril a las 14:00 en el Estadio Mario Alberto Kempes. Con la consigna de "a seguir ahora" que marcó Herrera, Talleres se prepara para consolidar su protagonismo en la tabla, apoyado en la seguridad de su capitán y la entereza de un plantel que ha demostrado estar a la altura de las circunstancias.
